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Acusan a cirujano por mala praxis tras muerte de joven madre en sanatorio de privado de CDE 

El médico cirujano, Dr. Julio Jojot habría incurrido en una cadena de negligencias que llevaron a la víctima a la muerte.

Una intervención quirúrgica de rutina realizada en el sanatorio privado Manuel Riveros derivó en una cadena de negligencias que terminó con la muerte de Griselda Acuña, una funcionaria municipal de 42 años y madre de dos niños. La cirugía estuvo a cargo del Dr. Julio Jojot, quien, según denuncias de la familia, ya habría sido señalado en otros casos similares. La mujer murió tras semanas de agonía y múltiples internaciones. Sus familiares anuncian una denuncia penal por mala praxis y exigen una investigación exhaustiva contra el médico y los responsables del centro asistencial.

Griselda Acuña (42) ingresó el pasado 6 de mayo al sanatorio privado Manuel Riveros, ubicado en el km 4,5 de Ciudad del Este, para someterse a una cirugía laparoscópica de extracción de piedras de la vesícula, un procedimiento habitualmente rutinario. Sin embargo, lo que debía ser una recuperación simple se convirtió en una pesadilla marcada por el dolor, la fiebre y síntomas que fueron desestimados por el equipo médico que la atendió.

Griselda Acuña ingresó al sanatorio Manuel Riveros para una cirugía sencilla, y terminó en un ataúd.

Según el relato de la familia, un día después de la operación, Griselda fue dada de alta pese a presentar dolores intensos, náuseas constantes, sensación de aire en el abdomen y fiebre elevada. El médico responsable, el cirujano Julio Jojot, minimizó los síntomas y aseguró que eran reacciones normales posquirúrgicas. No obstante, el cuadro de la paciente fue empeorando día tras día.

Acuña, quien se desempeñaba como funcionaria en la Municipalidad de Ciudad del Este, regresó al sanatorio días después, ya con evidentes signos de deterioro: dificultad respiratoria, piel amarillenta, abdomen hinchado y necesidad de oxígeno. Recién entonces se le realizaron estudios más exhaustivos que revelaron una grave infección abdominal. El 22 de mayo fue sometida a una segunda cirugía de urgencia, donde se constató una broncoaspiración de líquido biliar, producto de una lesión en el conducto biliar ocurrida durante la primera intervención.

Ante la gravedad del cuadro, la paciente fue trasladada en una ambulancia privada al sanatorio Santa Lucía, donde quedó internada en terapia intensiva con diagnóstico de peritonitis biliar, síndrome de broncoaspiración y complicaciones severas posquirúrgicas. El costo del traslado, que alcanzó los G. 5 millones, fue afrontado por sus familiares.

Durante dos semanas permaneció en estado crítico en el sanatorio Santa Lucía, hasta que la familia, imposibilitada de seguir costeando el tratamiento, decidió llevarla al Hospital Regional de Ciudad del Este. Allí se le practicó un nuevo drenaje, pero debido a su debilitado estado y la fiebre persistente, no se le pudo intervenir de inmediato.

Fachada del sanatorio Manuel Riveros donde se llevó a cabo la primera y segunda cirugía.

Días más tarde, se le diagnosticó pancreatitis aguda y peritonitis avanzada.

Finalmente, se tomó la decisión de operarla nuevamente. En esa última cirugía, los médicos del Hospital Regional descubrieron que varios de sus órganos internos ya se encontraban en estado de necrosis, consecuencia directa de una infección abdominal descontrolada. Nada se pudo hacer. Griselda falleció el viernes 4 de junio último, tras casi un mes de padecimientos, dejando huérfanos a dos pequeños hijos.

GRAVE NEGLIGENCIA

Los familiares responsabilizan directamente al Dr. Julio Jojot y al sanatorio Manuel Riveros, a los que acusan de negligencia médica, encubrimiento y falta de control. Anunciaron la presentación de una denuncia penal por mala praxis, solicitando que tanto el profesional como los responsables del centro médico sean investigados por el Ministerio Público.

Según datos, el médico ya habría sido denunciado en otras ocasiones por hechos similares, aunque sin mayores consecuencias. “El dolor que estamos viviendo es indescriptible. Mi hermana entró caminando, lúcida, para una cirugía sencilla, y terminó muerta porque nadie hizo nada a tiempo”, expresó entre lágrimas una de sus hermanas, que exige justicia para que otros no pasen por lo mismo.

FUENTE: DIARIO LA CLAVE

MILLAS

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