
Los hermanos Carlos y María Portillo estarían por cerrar un oscuro pacto con Cruzada Nacional.
Clan Portillo se alía con Cruzada Nacional para posicionarse y dividir a la oposición
La alianza entre el PLRA y Cruzada Nacional en Ciudad del Este surge como una maniobra del clan Portillo, presuntamente articulada bajo la influencia del cartismo para dividir a la oposición y bloquear un pacto con Yo Creo. El exdiputado Carlos Portillo habría operado para incidentar las negociaciones con el equipo de Miguel Prieto, priorizando un proyecto familiar que busca asegurar cargos en la Junta Municipal para 2026 y posicionar a María Portillo rumbo a la Gobernación del 2028. El pacto genera fuerte rechazo interno: solo 7 de los 23 comités liberales lo apoyan, y la conferencia de oficialización se suspendió por presunta presión de las bases. Un amplio sector del PLRA incluso evalúa cerrar un acuerdo paralelo con Yo Creo, lo que podría desbaratar la jugada de los hermanos Portillo.
La sorpresiva alianza anunciada entre el Partido Liberal Radical Auténtico y Cruzada Nacional en Ciudad del Este no sería una genuina apuesta de construcción opositora con miras a las elecciones municipales del 2026. Muy por el contrario, múltiples fuentes internas atribuyen este movimiento a una maniobra impulsada por el exdiputado Carlos Portillo, cuyo núcleo político —el llamado clan Portillo— estaría operando bajo fuerte condicionamiento del Partido Colorado y, en particular, del entorno del presidente de la ANR, Horacio Cartes.
Según dirigentes liberales esteños, Portillo nunca tuvo la intención real de consolidar un frente amplio con el movimiento Yo Creo, liderado por el exintendente Miguel Prieto. La línea dominante dentro del PLRA regional sí apostaba a un acuerdo con Yo Creo, que fue la fuerza clave en el triunfo histórico de Daniel Pereira Mujica el pasado 9 de noviembre. Sin embargo, la irrupción del grupo de Portillo trabó sistemáticamente las negociaciones, generando incidentes e impasses que impidieron una fórmula conjunta.
En el trasfondo del nuevo pacto aparece un elemento repetido en los últimos procesos electorales: la estrategia colorada de financiar, promover o estimular rupturas dentro de la oposición para debilitarla. Fuentes del PLRA sostienen que Portillo habría actuado bajo directa influencia económica de sectores ligados a Cartes, con el claro objetivo de romper la posibilidad de un frente unitario entre liberales y Yo Creo.
Esta táctica —ya empleada en otros distritos por operadores de la ANR— busca que la oposición llegue fragmentada al 2026, permitiendo al Partido Colorado recuperar terreno perdido tras la aplastante derrota sufrida en Ciudad del Este este año, donde la ANR quedó reducida a poco más de 30.000 votos, frente a los más de 70.000 obtenidos por Mujica.
ESTRATEGIA PERSONAL DE LOS PORTILLO
Detrás del pacto PLRA–Cruzada Nacional no hay un proyecto municipal, sino una estrategia personal del clan Portillo para asegurar espacios de poder en el 2026 y proyectar candidaturas para el 2028. Los acuerdos internos ya estarían prácticamente cerrados: Carlos Portillo será el candidato Nº1 del PLRA a la Junta Municipal. Alberto Evaldo Ayala, esposo de María Portillo, ocupará la suplencia Nº1. Por Cruzada Nacional, el candidato Nº1 será Paraguayo Cubas, según fuentes confiables.
María Portillo, que ya utilizó su fugaz interinazgo como intendenta para instalarse mediáticamente, sería posicionada para competir como candidata a la Gobernación del Alto Paraná en 2028.
El clan es consciente que no tiene ninguna posibilidad de ganar la intendencia de Ciudad del Este en 2026, considerando la enorme ventaja electoral que obtuvo Daniel Pereira Mujica y el altísimo nivel de aceptación que mantiene. Por eso, la apuesta se redirige a la Junta Municipal y, en paralelo, a la construcción de la figura de María Portillo para el 2028.
Mientras el clan Portillo celebra un pacto que le garantiza protagonismo, dentro del PLRA la reacción ha sido mayoritariamente negativa. De los 23 comités existentes en Ciudad del Este, solo 7 presidentes de comité apoyan el acuerdo; el resto considera el pacto como una entrega del partido a intereses externos y una maniobra contraria a la necesidad de reconstruir la unidad opositora.
Dirigentes tradicionales del PLRA, así como referentes jóvenes y bases barriales, califican el pacto con Cruzada Nacional como “políticamente suicida”, señalando además que el PCN no cuenta con estructura real en Ciudad del Este. La desconfianza es generalizada hacia cualquier acuerdo que provenga del sector de Portillo, cuyo historial público —marcado por escándalos, audios filtrados y maniobras internas— incluso genera rechazo dentro de su propio partido.
La oposición interna fue tan fuerte que la conferencia de prensa prevista ayer para oficializar el pacto terminó suspendiéndose a último momento. Aunque no hubo explicación oficial, fuentes internas aseguran que los motivos fueron las críticas de numerosos dirigentes liberales que rechazan frontalmente las negociaciones avanzadas por Portillo y su círculo.
Varios referentes liberales adelantaron que un sector mayoritario del PLRA podría avanzar en un acuerdo directo con Yo Creo, marginando por completo al clan Portillo. De concretarse, este movimiento fracturaría el pacto recién anunciado e incluso podría dejar sin base política al propio Portillo dentro del PLRA. La posibilidad no es remota: la alianza PLRA–Yo Creo fue el eje del triunfo electoral del 9 de noviembre, y muchos dirigentes consideran que repetir ese modelo es la única vía para retener la intendencia en 2026 y construir un proyecto nacional para 2028.