
La comunidad de Yguazú busca frenar la venta del Colegio San Agustin.
Los padres de familia, la Asociación Japonesa y otras organizaciones del distrito de Yguazú, han expresado su rechazo a las negociaciones que se vienen dando entre los directivos del Colegio Católico San Agustín y una universidad privada. Hubo conversaciones con la comunidad, pero no se llegó a un acuerdo. Hoy debe realizarse un nuevo encuentro para tratar el tema y en caso de no prosperar, los yguazuenses advierten que plantearán la revocatoria de donación del predio de 2 hectáreas, ubicado en el casco urbano del distrito.
En enero de este año se iniciaron las conversaciones con los directivos de la universidad, quienes visitaron el colegio para realizar mediciones y tomar fotografías, por lo que los responsables de la institución fueron llamados por los representantes de la Asociación Japonesa, confirmando las negociaciones con una opción de compra, lo que generó un descontento generalizado.
“La comunidad no está de acuerdo, porque se hicieron donaciones para la construcción de ese colegio, donde estudian los hijos de la gente de Yguazú. Ya tuvimos una reunión con los referentes de la congregación que administra el colegio y ofrecimos una comisión de administración que se encargará de todo el costo operativo de la institución y les entregaríamos unos USD 5 mil al año, pero rechazaron nuestra propuesta”, explicó Fabio Arámbulo, asesor legal del grupo y padre de familia.
El profesional explicó que la institución educativa nació, precisamente para una opción de estudios de los niños y jóvenes de la comunidad, con el apoyo de los gremios y empresas reconocidas del distrito, además de recibir altas donaciones desde Alemania y el propio Vaticano. Advierten que si otro grupo toma la administración del colegio, donde actualmente pagan una cuota mensual de G. 300 mil, pueden darse muchos cambios que no serían favorables.
Este lunes, a partir de las 09.00, se prevé una última reunión entre las autoridades religiosas y la comisión de administración, donde expondrán sus cuestionamientos y ofrecimientos para que el manejo de la institución educativa, que está en el distrito hace más de una década, siga de la misma forma, sin la incursión de otros grupos empresariales.
“Lo que nos preocupa es que, si se instala un grupo empresarial con una universidad, la pasividad, la tranquilidad que caracteriza a nuestro distrito, terminará, vendrán personas de todos lados, podrían desarrollarse casos que no tenemos en Yguazú, además que las negociaciones se hicieron a espaldas de la comunidad, que cooperó para el nacimiento de la institución educativa”, explicó además Arámbulo.
El predio y las construcciones en la institución educativa subvencionada, tienen un costo de USD 1,5 millones y por las averiguaciones que realizaron, hay ventajas económicas con el ofrecimiento de los referentes de la universidad privada, muy por encima de lo que ha planteado la comisión de administración que incluye a varios sectores del distrito de Yguazú.
Es por eso que, una de las alternativas legales es la revocación de la donación, totalmente apoyada por los líderes de la comunidad japonesa en la ciudad, porque los fines fueron alterados. Desde sus inicios, la edificación de aulas y otras dependencias de la escuela, se hicieron mediante los aportes de la comunidad, a través de una comisión pro construcción que estuvo a cargo de Pablo Domínguez, una de las personas que también está en el grupo de los que rechazan cualquier cambio en la conducción y el manejo administrativo del colegio.