
Tras hallarse una camioneta robada en Brasil en el mismísimo predio del Dpto. de Investigaciones, bajo la supuesta custodia de agentes de dicha dependencia, el Dpto. de Asuntos Internos intervino el jueves para recabar datos e indagar sobre el caso.
El hecho se conoció cerca de las 18:30 del pasado lunes, cuando el sistema de rastreo satelital guió a representantes de la firma Localiza Rent Car hasta el sitio. La sorpresa fue mayúscula, el vehículo denunciado estaba estacionado en instalaciones oficiales y, para colmo, al momento de la verificación un policía vinculado al caso huyó del lugar con protección de sus propios camaradas, un acto que dejó en evidencia la descomposición interna de la fuerza.
El bochorno fue tan grande que el propio Crio. Ppal. José María Delgado, jefe del Dpto. de Investigaciones de Alto Paraná, solicitó la intervención inmediata por parte de Asuntos Internos, que abrió una investigación anunciando que todos los vehículos de los agentes serán revisados para determinar si existen más rodados “fantasmas” bajo resguardo policial.
Sin embargo, el daño ya está hecho. Una vez más, la ciudadanía se encuentra frente a una Policía que parece jugar para el crimen organizado antes que para la ley. El silencio institucional solo agrava la indignación. Nadie salió a dar la cara ni a explicar cómo un vehículo con denuncia internacional de robo terminó guardado en un predio oficial y bajo la “protección” de agentes.
Este episodio confirma lo que productores, comerciantes y vecinos de frontera vienen denunciando hace años, que en lugar de combatir el delito, sectores de la Policía son parte activa de las redes criminales.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA