
Billetes deben ser aceptados sin bajarles el valor.
Rechazar o despreciar dólares puede constituir en una estafa financiera
La práctica de rechazar billetes de dólares o recibirlos a menor valor por desperfectos, como manchas, rayas, dobleces o series antiguas, puede constituir una estafa, según advirtió el economista Carlos Aponte durante una entrevista con Radio La Clave 103.9 FM. Advirtió que el responsable de paliar esta práctica es el Banco Central del Paraguay (BCP).
“El problema no es de las casas de cambio ni de los comerciantes; son los bancos los que tienen la obligación legal de recibir moneda extranjera”, explicó Aponte. “Al no aceptar los bancos, se genera una cadena de rechazos que involucra a casas de cambio y corredores, formales o informales. Esto crea un inconveniente grave para comerciantes, personas físicas y jurídicas, y entidades financieras”, agregó.
El economista detalló que esta práctica genera pérdidas directas a los usuarios. “Si un billete de 100 dólares tiene una pequeña raya o se dobló mal, te lo rechazan y algunos cambistas aprovechan la situación para pagarte entre 5 y 20% menos de su valor. Estás perdiendo en la cotización y además te cobran un porcentaje adicional por recibir el billete. Eso es una estafa”, sostuvo.
DESCONTROL
Aponte también cuestionó la falta de control del Banco Central del Paraguay (BCP). “La ley no especifica qué moneda extranjera debe operar, simplemente indica que es moneda extranjera. Sin embargo, los bancos y el sistema financiero no están cumpliendo con esa obligación. La normativa está, pero nadie la aplica efectivamente”, apuntó.
El economista señaló además que este problema afecta a los extranjeros que llegan a Paraguay y quieren pagar con dólares auténticos. “Se encuentran con esta estafa y no hay mecanismos claros para protegerlos. La embajada de Estados Unidos podría articular acciones con el BCP, pero hasta ahora no lo ha hecho”, dijo.
MILLONARIO LUCRO EN NEGRO
Según Aponte, el problema persiste porque genera lucro para ciertos actores financieros. “Si de US$ 1 millón te cobran un 5%, es una suma enorme que queda en manos de un grupo reducido, mientras el consumidor pierde”.
Finalmente, el economista advirtió que Defensa del Consumidor no tiene suficiente autoridad para intervenir directamente con los bancos, y que solo se podrían presentar reclamos ante el BCP mediante gremios de cambistas, importadores, cámaras de comercio o empresarios. También cuestionó que algunas casas de cambio se nieguen a aceptar billetes menores a 100 dólares, una práctica que calificó de incorrecta y perjudicial para el mercado.