
A pesar de que la Policía realiza patrullaje por el lugar, los motochorros actúan con total impunidad.
El Lago de la República, uno de los lugares más emblemáticos y concurridos de Ciudad del Este, se ha convertido en las últimas semanas en un punto crítico de inseguridad. Lo que antes era un espacio para el deporte, la recreación y el descanso familiar, hoy está marcado por el miedo, tras una seguidilla de asaltos cometidos por motochorros que acechan a peatones y deportistas.
En menos de una semana, tres personas fueron víctimas de asaltos por parte de un sujeto de contextura robusta con casco puesto. El hecho más grave ocurrió en la noche del sábado, cuando un joven estudiante de medicina que realizaba su rutina de caminata fue sorprendido por dos delincuentes a bordo de una motocicleta.
Según el relato de testigos, los desconocidos se acercaron por detrás y, sin mediar palabra, lo encañonaron con un arma de fuego para arrebatarle una cadenilla de oro. En el forcejeo, los delincuentes tiraron con tanta fuerza que casi le cortaron el cuello, provocándole una profunda lesión en la piel. Estando lastimado, el joven fue empujado al suelo y despojado también de su teléfono celular.
El hecho generó indignación entre las personas que concurren al lugar, quienes aseguran que la presencia de motochorros es cada vez más frecuente, especialmente en horas de la noche y en sectores con poca iluminación. “Es una zona hermosa, pero ya no se puede venir tranquilo”, señaló una de las testigos.
Vecinos advierten que al menos dos grupos de motochorros estarían operando en el área, utilizando la misma modalidad, circulan en pareja y sorprenden a sus víctimas en momentos de distracción.
Agentes policiales realizaron recorridos preventivos tras el último hecho, aunque hasta el cierre de esta edición no se reportan detenidos.
Los afectados no realizaron las denuncias, asegurando que nadie podrá recuperar sus pertenencias y es una pérdida de tiempo llegar a las sedes policiales.