
Un grupo de camioneros, encabezados por el prepotente sindicalista Ricardo Ruiz Baumann, bloqueó durante la noche del miércoles la Ruta PY02, en la cabecera del Puente de la Amistad, generando caos en el tránsito internacional y perjuicios al comercio fronterizo. Ruiz Baumann se presenta como secretario del Sindicato de Conductores y Trabajadores de Transporte de Cargas Internacionales y de Fronteras del Paraguay, creado en 2007. Desde esa supuesta organización, que estaría acéfala, exigió que los camiones con carga general sean priorizados en el cruce hacia Brasil, por encima de los vehículos que transportan granos, contradiciendo los acuerdos bilaterales vigentes con la Receita Federal y la normativa paraguaya.
La protesta de Ruiz Baumann y sus seguidores incluyó el bloqueo momentáneo del paso hacia Foz de Yguazú, una medida que vulnera el derecho constitucional de libre circulación y que constituye un claro delito de perturbación del servicio público, tipificado en el Código Penal. No es la primera vez que los camioneros de este gremio actúan de esta manera, con prepotencia, pero la permisividad del Ministerio Público hace que sigan con este tipo de “protestas”. Hay serias dudas sobre la legalidad de este sindicado, que fue creado en el 2007, año en que el mismo ya figuraba como presidente. Sin embargo, los mismos estatutos establecen la renovación de autoridades de forma anual, sin embargo, Ricardo Ruiz se perpetuó en el cargo, lo que sería totalmente ilegal y antijurídico. Fuentes fidedignas aseguran que la principal actividad de este “sindicalista” es cobrar coimas a los camioneros que buscan alternativas para agilizar el paso fronterizo. Así también se supo que fue declarado “persona no grata” por otros grupos de camioneros, que rechazan su actuar violento, prepotente y al margen de las leyes.
RECLAMO SE OPONE A INSTRUCTIVO
Lejos de ser un reclamo legítimo, la demanda se opone directamente al Instructivo GGA n° 02/2025 de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), que regula el orden de paso en la frontera. Dicho instructivo establece como prioridad el cruce de camiones con productos perecederos y granos, en cumplimiento de compromisos regionales del MERCOSUR. Solo en segundo lugar pueden pasar los vehículos con carga general, lo que garantiza la fluidez comercial y evita pérdidas millonarias por demoras.

A pesar de la gravedad del hecho, la Fiscalía optó por la pasividad. El fiscal Carlos Almada, responsable de intervenir en el caso, no intervino y tampoco imputó a Ruiz Baumann, pese a que existen elementos suficientes para procesarlo por violar el derecho de terceros y por obstaculizar un servicio esencial.
“Este camionero actúa como si la ruta internacional fuera la entrada de su casa: la cierra a su antojo y no hay sanción alguna”, cuestionaron transportistas y comerciantes afectados. La ausencia de medidas fiscales alimenta la sensación de impunidad y envía un mensaje peligroso: que cualquiera puede cerrar un paso internacional estratégico sin consecuencias.
El bloqueo en una de las fronteras más transitadas del país no solo perjudica al comercio internacional, sino que además afecta la imagen del Paraguay como socio confiable en el MERCOSUR. Empresarios advierten que permitir este tipo de acciones arbitrarias sienta un precedente grave, capaz de entorpecer aún más el ya congestionado tránsito de mercancías.
La protesta de Ricardo Ruiz Baumann también revela la fragilidad institucional frente a la presión de grupos sin representatividad real ni respaldo legal. Mientras la normativa busca ordenar y agilizar el flujo en la frontera, la anarquía se impone con bloqueos ilegales tolerados por las propias autoridades.
El caso expone una vez más la doble vara de la justicia paraguaya: rápida para perseguir a ciudadanos comunes, pero complaciente ante dirigentes que pisotean la ley a plena luz del día. La falta de acción del Ministerio Público deja en manos de un gremio inexistente la potestad de condicionar el comercio exterior del país.
FUENTE: DIARIO LA CLAVE