
EL COLMO. Un automóvil incautado tras un violento asalto fue “carneado” en el propio patio de la Dirección de Policía del Alto Paraná, nada menos que frente a la oficina de guardia, donde debía estar bajo estricta custodia. El hecho supuestamente ocurrió durante el último fin de semana y dejó al descubierto la falta de control interno que existe en la institución policial. El director de Policía, Crio. Gral. Insp. Carlos Bartolomé Acosta, ya ordenó una investigación y la reposición de todas las piezas hurtadas.
La piedra del escándalo es un automóvil Toyota Premio, año 2006, color plomo, con matrícula CEK291, aparcado en el sitio desde inicios de febrero de este año y ayer apareció con el interior totalmente rapiñado, pese a encontrarse dentro de la sede policial. El vehículo que representa una evidencia importante en el proceso y que debía estar resguardado, fue totalmente “carneado”. El auto quedó depositado en el patio de la Dirección de Policía del Alto Paraná, bajo custodia del personal de guardia. Aun así, durante el fin de semana, fue desmantelado prácticamente en su totalidad, pese a estar estacionado frente mismo a la oficina de guardia.
La situación genera fuertes cuestionamientos, ya que si un vehículo vinculado a un caso de asalto con enfrentamiento armado no pudo ser protegido dentro de la propia sede policial, menos suerte tendrían otras evidencias.
El hecho compromete la cadena de custodia y expone un serio problema de supervisión y responsabilidad institucional. Tras conocerse lo ocurrido, el director de Policía del Alto Paraná, Crio. Gral. Insp. Carlos Bartólomé Acosta, ordenó que todos los agentes que estuvieron de guardia durante el fin de semana repongan las piezas extraídas del interior del rodado. Mientras tres hombres enfrentan cargos por un asalto millonario, la institución encargada de custodiar las pruebas quedó también bajo la lupa.
¿DE QUE AUTO HABLAMOS?
El rodado había sido incautado el pasado 4 de febrero, luego de un asalto registrado en la empresa Walter Recicladora, ubicada en el km 11 lado Monday, a unos 200 metros de la Ruta PY02. En la ocasión, tres a cuatro delincuentes atacaron a Walter Pereira Crispin, brasileño (60) y se alzaron con G. 100 millones. Aquel día, agentes de la subcomisaría 14ª Norma Luisa, con apoyo de otras dependencias y del Grupo Especial de Operaciones (GEO), iniciaron una persecución que derivó en un enfrentamiento armado.
Los sospechosos abandonaron el vehículo en el predio de la secta Pueblo de Dios, en el km 12 Monday. Allí fueron detenidos Inocencio Villalba Paredes (50), Felipe Samuel Domínguez Martínez (35), con orden de captura y antecedentes por robo con resultado de muerte o lesión grave, y Cristhian Leandro Ruiz Aguirre (33), con antecedentes por robo con resultado de muerte.
Durante el procedimiento se incautaron una escopeta calibre 12 con cinco cartuchos sin percutir, una pistola Taurus PT45 sin número de serie con ocho cartuchos, además de guantes, cartuchos adicionales y un mazo tipo martillo. En la ocasión también se recuperaron 10 fajos de dinero que totalizaron los G. 100 millones.
Por disposición del fiscal de turno, Luis Fernando Escobar, los detenidos y todas las evidencias fueron trasladados hasta la Dirección de Policía por razones de seguridad.