
La salida del excoordinador Federico Mora de la presidencia del Consejo Nacional de Educación Superior (CONES), forzada por un problema judicial que lo dejó fuera del cargo, abrió un escenario de fuerte disputa interna por el control de una de las instituciones más estratégicas y cuestionadas del sistema educativo paraguayo. Ahora se crearán nuevos cargos, algo que ya fue confirmado por el ministro Luis Ramírez, quien asumió la presidencia del Consejo y le ganó la pulseada a otros interesados en ocupar el codiciado cargo, desde el cual se pueden perpetrar innumerables negociados.
El CONES, encargado de habilitar carreras universitarias, reconocer títulos extranjeros y garantizar la calidad de la educación superior, se convirtió en terreno fértil para negociados y habilitaciones irregulares, amparadas en resoluciones aprobadas al margen de criterios técnicos y académicos. En ese contexto, la llegada del ministro de Educación, Luis Ramírez, como nuevo titular del ente, no significó un giro hacia la transparencia, sino todo lo contrario: se anuncian más cargos, más estructuras, pero sin sustento presupuestario.
Ramírez confirmó ayer que asumirá la presidencia del CONES –tal como lo permite la modificación de la ley que rige el órgano– y adelantó que creará una Dirección Ejecutiva, figura que actualmente no existe en el anexo de personal ni cuenta con asignación presupuestaria.
“Voy a seguir siendo presidente del CONES, pero vamos a recuperar la dinámica con una Dirección Ejecutiva que ayude a operativizar todas las tareas”, expresó el ministro, sin brindar mayores detalles sobre la legalidad ni el financiamiento del nuevo cargo.
Tampoco quiso revelar quién será el designado. “Es alguien que ya estaba trabajando con el equipo”, se limitó a señalar, dejando en evidencia que se trataría de un operador político cercano a su entorno. La medida generó fuertes críticas internas, ya que la creación de cargos ad hoc sin justificación presupuestaria o administrativa podría constituir una irregularidad grave, además de abrir la puerta a nuevas formas de clientelismo y manejo discrecional de recursos.

PODER, NEGOCIOS Y FILTRACIONES
El anuncio de Ramírez se da en medio de una profunda crisis institucional. El CONES se encuentra en el ojo de la tormenta por la suspensión y reprogramación de exámenes tras denuncias de filtración de respuestas, que afectan directamente a cientos de estudiantes de formación superior en todo el país.
Pero más allá del episodio puntual, el organismo arrastra un historial de prácticas opacas. Diversas fuentes coinciden en que la habilitación de carreras y universidades es uno de los negocios más lucrativos dentro del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), y el CONES fue, históricamente, el principal vehículo para llevar adelante esas maniobras.
“El negocio que deja mayores dividendos a cualquier funcionario que haya pasado por el MEC es justamente la habilitación de carreras universitarias y la posterior evaluación de calidad”, señaló una fuente vinculada al sector académico, que prefirió mantenerse en el anonimato.
Desde la modificación de la ley que rige su funcionamiento, el CONES permite que el ministro de Educación presida la institución o delegue esa función en un viceministro o persona de su confianza. Ramírez decidió asumir personalmente el mando, con la promesa de “dar continuidad a los proyectos”, aunque sin detallar cuáles son los cambios concretos que pretende impulsar.
Mientras tanto, las universidades siguen proliferando, muchas de ellas sin condiciones básicas de infraestructura ni cuerpo docente calificado, en un contexto donde la educación superior se convierte, cada vez más, en un negocio rentable y menos en una herramienta para el desarrollo del país.
FUENTE: DIARIO LA CLAVE