
El intendente Roque Godoy intentó congraciarse con los líderes de Yo Creo, pero el tiro salió por la culata, ya que recibió todo tipo de críticas en sus redes sociales.
Intento de Roque Godoy de congraciarse con líderes de Yo Creo “sale por la culata”
Lo que debía ser un gesto político calculado se convirtió en un boomerang mediático para el intendente de Presidente Franco, Roque Godoy (PLRA). Tras la contundente victoria electoral de Daniel Mujica en Ciudad del Este, el jefe comunal franqueño publicó en sus redes sociales un mensaje de felicitación que, lejos de posicionarlo como un aliado estratégico del emergente poder político de Yo Creo, desató una avalancha de críticas ciudadanas que desnudaron una década de cuestionada gestión, corrupción denunciada y promesas incumplidas.
El posteo del jefe comunal, adornado con frases altisonantes sobre «prosperidad», «desarrollo» y «bienestar», sonó a hueco en los oídos de una ciudadanía harta de ver cómo Presidente Franco languidece mientras los recursos públicos se evaporan sin rastro. «Mis más sinceras felicitaciones a los hermanos de Ciudad del Este por la ejemplar jornada cívica vivida hoy», escribió Godoy, agregando que confiaba en que la victoria de Mujica fuera «un impulso para la unidad de todos los partidos que desean trabajar unidos por un Paraguay mejor».
Sin embargo, los comentarios de los franqueños no tardaron en llegar, y fueron demoledores. Usuarios de todas las extracciones sociales le recriminaron por la inacción de su gestión, la corrupción sistémica que caracteriza su administración desde el 2015, y la inutilidad práctica de un intendente que, tras una década al frente de la comuna, ha dejado a la ciudad sin infraestructura básica y con decenas de obras fantasmas que solo existen en el papel.
Lo que a simple vista podría parecer un simple gesto de cortesía política esconde, en realidad, una estrategia electoral desesperada. Godoy no solo busca congraciarse con los líderes de Yo Creo por pura simpatía ideológica, sino que pretende desactivar una candidatura que amenaza seriamente las aspiraciones dinásticas que él y su esposa han cultivado cuidadosamente: la candidatura de Mabel Otazú, concejal departamental de Yo Creo, quien ya está generando un fuerte impacto en el electorado franqueño.
Para las elecciones municipales de 2026, Godoy planea impulsar la candidatura de su esposa, la diputada Roya Torres, figura señalada en el escándalo de los «nepobabys» y ampliamente criticada por su improductividad legislativa. La estrategia es transparente, mientras Godoy lisonjea públicamente a Miguel Prieto y Daniel Mujica, la legisladora trabaja el territorio intentando mostrarse como una aliada natural de Yo Creo.
No es casualidad que Torres haya trabajado el domingo de las elecciones en el Colegio Área 1 como «observadora electoral», congratulándose efusivamente con Mujica y celebrando el triunfo de Yo Creo. Su propio posteo en redes sociales lo confirma. «El pueblo esteño habló en las urnas. Hoy, después de una intensa jornada acompañando el proceso electoral, quiero felicitar sinceramente al nuevo intendente electo», escribió, en un mensaje que busca establecer puentes con la fuerza política emergente.
Pero la jugada tiene un problema de fondo: Mabel Otazú no va a declinar su candidatura. La concejal departamental representa una opción fresca, con apoyo territorial consolidado y sin las manchas de corrupción que persiguen al clan Godoy-Torres. Yo Creo, consciente de ello, ya ha dejado claro que Otazú es su candidata oficial para Presidente Franco.
El Partido Liberal Radical Auténtico, después de diez años en el poder con Godoy al frente, enfrenta un panorama electoral complicado. La gestión municipal es sinónimo de abandono, corrupción y clientelismo, una combinación letal cuando los votantes buscan cambio.
A esto se suma la candidatura de Henry González, abogado y ex integrante de la Contraloría Ciudadana, quien competirá por la intendencia bajo la bandera de Cruzada Nacional. González no es un rival cualquiera, durante años ha sido el principal expositor de las irregularidades y actos de corrupción cometidos bajo la administración de Godoy, acumulando decenas de denuncias públicas que han erosionado severamente la credibilidad del intendente liberal.
GESTIÓN DEPLORABLE
Si las críticas ciudadanas no fueran suficientes, la Contraloría General de la República este año certificó oficialmente lo que los franqueños vienen denunciando hace años: la administración de Roque Godoy es un desastre absoluto en materia de transparencia y control institucional.
Según el informe de evaluación del Sistema de Control Interno, correspondiente al año 2025, la municipalidad de Presidente Franco obtuvo calificación «0» (cero) en transparencia, control interno y responsabilidad institucional. No es una calificación baja, es literalmente la ausencia total de estándares mínimos de gestión pública.
El documento técnico de la CGR no deja espacio para eufemismos, la comuna fue evaluada con nivel deficiente en todos los componentes del sistema de control interno. En términos prácticos, esto significa que en Presidente Franco no existe planificación administrativa, no hay registros contables confiables, no funcionan los mecanismos de control sobre el uso de fondos públicos y no existe rendición de cuentas efectiva.
Durante una década al frente de la municipalidad, Roque Godoy ha administrado más de 200.000 millones de guaraníes en recursos públicos provenientes del Gobierno Nacional, royalties de Itaipú y fondos del Fonacide. Una cifra astronómica que, en manos de una gestión medianamente competente, habría transformado radicalmente la fisonomía urbana de Presidente Franco.
Sin embargo, la realidad es desoladora, la ciudad carece de infraestructura básica, los barrios periféricos siguen sin pavimentación, el sistema de desagüe pluvial es inexistente en amplias zonas y ni siquiera existe un plan estratégico para absorber los impactos de la inminente habilitación del Puente de la Integración, megaobra que conectará directamente a Paraguay con Brasil y que generará flujos masivos de tránsito y comercio.