
Sillas vacías en la Junta Municipal. La sesión extraordinaria prevista para ayer, no pudo realizarse.
Sesión extraordinaria fracasa por falta de quórum y apuntan a María Portillo
La sesión extraordinaria prevista para ayer en la Junta Municipal de Ciudad del Este volvió a suspenderse por falta de quórum, en un episodio que se ha convertido en reiterativo desde el inicio de la administración de Daniel Pereira Mujica. Según fuentes legislativas, la edil liberal María Portillo, quien se suma a la bancada de la ANR, es quien estaría trabando sistemáticamente el funcionamiento del cuerpo deliberativo, condicionando su presencia a una serie de exigencias políticas dirigidas tanto al intendente como al líder de Yo Creo, Miguel Prieto.
Portillo, que durante casi dos periodos fue aliada incondicional del movimiento Yo Creo, habría virado radicalmente su postura tras haber ocupado interinamente la Intendencia de Ciudad del Este durante la destitución de Prieto. Desde aquella experiencia, su ambición política “se volvió ilimitada”, según versiones internas, lo que hoy se traduce en demandas y presiones consideradas imposibles de cumplir.
De acuerdo con trascendidos, la concejal estaría operando bajo la línea política de su hermano, el exdiputado Carlos Portillo, buscando forzar la ruptura de la alianza entre el PLRA y Yo Creo para las municipales de 2026. La maniobra habría tenido como objetivo bloquear cualquier acuerdo electoral que implicara mantener el esquema de cooperación con el oficialismo municipal.
El giro es notorio, de ser una de las principales defensoras del proyecto municipal de Yo Creo, Portillo pasó a convertirse en una de sus opositoras más feroces, utilizando —según sus críticos— su banca para “chantajear” políticamente al intendente Mujica.
NUEVO PRÉSTAMO SIN TRATAMIENTO
La falta de quórum ya había frustrado la sesión ordinaria del lunes, en la cual debía ingresar como mensaje del Ejecutivo el pedido de la Intendencia para contraer un nuevo préstamo de G. 10.000 millones, el segundo en menos de un año, destinado a cubrir salarios atrasados, aguinaldos y deudas con proveedores.
El presidente de la Junta Municipal, Sebastián Martínez, confirmó que la administración municipal atraviesa un déficit de caja atribuido a la drástica caída de la recaudación tras los meses de intervención. “El intendente nos explicó que es para el pago de algunas cuentas pendientes. Debemos revisar el expediente, recién iba a ingresar en la sesión. Con el dictamen de la comisión sabremos el detalle”, señaló. Martínez evitó confirmar si los fondos se utilizarán para salarios, aunque admitió que la situación es crítica. La Municipalidad acumula dos meses de atraso en el pago a sus funcionarios.
Diciembre, además, implica una presión adicional por el aguinaldo y el salario de fin de año. “La política institucional es pagar primero a quienes tienen menores ingresos. Después a directores y, finalmente, a concejales”, explicó.
El nuevo pedido crediticio se suma al préstamo de G. 20.000 millones aprobado meses atrás durante la breve administración de María Portillo como intendenta interina. Según Martínez, ese dinero se destinó a cancelar obras y deudas históricas, mientras que la recaudación local se utilizó para atender compromisos con el Gobierno Central, especialmente para habilitar el uso de royalties. La intervención municipal generó un quiebre abrupto de ingresos. La recaudación cayó muy por debajo de lo esperado y el Municipio aún no logra recuperar el ritmo normal de pago de obligaciones. “La intervención golpeó la confianza de los contribuyentes. Con la gestión de Mujica esperamos recomponer esa relación y recuperar la dinámica de ingresos”, enfatizó el titular de la Junta.
Sin sesiones y sin quórum, la Junta Municipal se encuentra paralizada en momentos en que la Municipalidad enfrenta urgencias financieras. Mientras tanto, el conflicto político interno escaló y mantiene en vilo el tratamiento de proyectos claves. El papel de la concejal María Portillo —quien pasó de aliada estratégica a principal detractora de Yo Creo— se vuelve central en la crisis actual. Su presencia o ausencia en las sesiones define si el municipio puede avanzar o queda nuevamente entrampado en disputas políticas.