

El candidato colorado a la intendencia de Ciudad del Este, Roberto González Vaesken, vuelve a exponerse al ridículo tras protagonizar un video viralizado, donde ostenta su fortuna y se burla de los pobres. Acompañado del influencer Francesco Canatta, el exgobernador presume sus edificios, su reloj Rolex y su futuro hotel, rematando con la frase “que trabajen los pobres”. El material causó indignación general y evidenció su desconexión con la realidad social. A esto se suma su negro historial de corrupción durante su gestión en la Gobernación del Alto Paraná, las denuncias por presión a funcionarios y promesas de cargos públicos. Según una encuesta de LC Comunicaciones, Vaesken apenas alcanza el 10% de apoyo frente al 67% de Daniel Pereira Mujica (YoCreo), lo que lo deja al borde de una derrota catastrófica el próximo 9 de noviembre.
El candidato colorado a la intendencia de Ciudad del Este, Roberto González Vaesken, atraviesa una visible desesperación en la recta final de su campaña electoral. A menos de tres semanas de los comicios del 9 de noviembre, un video difundido en TikTok lo muestra exhibiendo su fortuna con ostentación y burlas hacia los sectores más humildes.
En las imágenes, González Vaesken —apodado “Thor” por sus seguidores— aparece junto al influencer Francesco Canatta, conocido en redes como Francesco Fitness o Mocaccino, mostrando relojes de lujo y un conjunto de cinco edificios de su propiedad, ubicados en el barrio Carolina, sobre la avenida Perú, km 7, donde también se levanta el futuro Hotel Il Divo, de 12 pisos. En tono jactancioso, el exgobernador presume su reloj Rolex, valuado en miles de dólares, y cierra el video con una frase que desató indignación: “que trabajen los pobres”.
El video se viralizó pocos días después de que una encuesta del holding LC Comunicaciones revelara una catastrófica proyección electoral para el postulante colorado. Según el estudio, Daniel Pereira Mujica (YoCreo) cuenta con el 67% de la intención de voto, mientras que Vaesken apenas alcanza el 10%, quedando muy por debajo de sus adversarios y enfrentando un repudio generalizado incluso dentro de su propio partido.
La publicación de estas imágenes en redes sociales ha sido interpretada como un intento desesperado de atraer la atención pública ante la inminente derrota en las urnas. Sin embargo, el efecto fue el contrario: el material generó un aluvión de críticas por su insensibilidad social y arrogancia, recordando las actitudes de soberbia que el político ya había mostrado al asumir la Gobernación del Alto Paraná en 2018.
Desde el inicio de su campaña, González Vaesken ha estado rodeado de cuestionamientos éticos y denuncias públicas. Se lo acusó de presionar a funcionarios para asistir a actos partidarios y de prometer 1.500 cargos municipales a su equipo político, en caso de llegar a la intendencia.
En días recientes, también circularon videos del excapitán Carlos Florenciáñez, quien amenazó a empleados de Itaipú Binacional con ser despedidos si no votaban por Vaesken, lo que despertó alarma en gremios y sectores sociales.
CORRUPCIÓN
Durante su administración departamental (2018–2023), González Vaesken fue objeto de múltiples denuncias por corrupción, malversación y uso indebido de bienes públicos. La Contraloría General de la República detectó un perjuicio patrimonial de G. 688 millones en la licitación del almuerzo escolar 2021, adjudicada irregularmente a la firma Fitra SRL. El caso fue remitido al Ministerio Público.
Otros informes apuntaron a adjudicaciones direccionadas, contratos con empresas de su entorno familiar, uso de maquinarias públicas en propiedades privadas y pagos por más de G. 1.577 millones a una estación de servicio vinculada a personas con antecedentes judiciales, durante plena campaña política.
En 2022, también se denunció la construcción de un escenario por G. 1.205 millones, ejecutada sin aval de la Junta Departamental. Todo este cúmulo de irregularidades conforma el oscuro legado administrativo del exgobernador, que ahora busca trasladar su influencia al ámbito municipal. Tampoco hay que olvidar que Vaesken siempre se aprovecha de instituciones como la Itaipu y la propia Gobernación, para acaparar becas a través de su universidad privada (UPE), politizando inclusive la entrega de los estipendios para jóvenes de escasos recursos.
Lejos de transmitir empatía o humildad, el polémico video de TikTok refuerza la imagen de un candidato desconectado de la realidad social y ajeno al sufrimiento cotidiano de la población. En una ciudad donde la pobreza y el desempleo golpean con fuerza, la frase “que trabajen los pobres” se convirtió en símbolo de su desprecio hacia la gente común.
FUENTE: DIARIO LA CLAVE