
La idea es que cualquier frigorífico que exporta destine un porcentaje mínimo del producto para el consumo interno.
Faenadores afirman que habilitar mataderías podría mejorar precios
La alternativa de volver a la instalación de las mataderías municipales, fue una de las sugerencias entregadas por el Ministerio de Agricultura, destacando la importancia de cuidar la economía del país y garantizar el consumo interno. Desde la Asociación de Faenadores coincidieron con el ministro Carlos Giménez, que también hizo referencia al “oligopolio en frigorífico”, asegurando que se necesita un régimen que proteja y garantice un porcentaje del producto dentro del país.
Tras el anuncio del incremento en los precios de los diferentes cortes de carne, el ministro de agricultura, Carlos Giménez, calificó de “oligopolio” el manejo que se tienen en los frigoríficos y de cómo se podría abastecer al país, asegurando carne suficiente a precios justos. Reconoció que si bien se ha avanzado en la diversificación de destinos internacionales, logrando conquistar varios espacios gracias a las condiciones sanitarias y a la calidad de los productos, no se trabajó en el mercado local.
El secretario de estado indicó que el trabajo pendiente y posible salida para ciertos inconvenientes es habilitar mataderos locales, que deben proveer carne para el consumo interno a precios accesibles.
En ese sentido, desde la Asociación de Faenadores de Ciudad del Este calificaron la idea como una alternativa válida, pero que con un régimen que proteja y garantice un porcentaje de la producción para el mercado nacional.
Simón Ortíz, titular de la asociación, recordó que en Ciudad del Este se cuenta solamente con una matadería en regla. “Nosotros estamos faenando en esta matadería, pagando todos los impuestos requeridos y cumpliendo con las exigencias establecidas en las ordenanzas. Contamos con el servicio de este local y abastecemos todo el requerimiento de la zona. Podría ser una alternativa, pero se necesita de un régimen de protección”, explicó.
El presidente recordó que quienes faenan de manera local y sus propios productos, sufrieron con el bajo costo de la carne brasileña que ingresaba de contrabando al país. “Nos vimos bastante afectados por el bajo costo del Brasil, estaba mucho más barato y el ingreso del contrabando era muy alto”, señaló.