
Moradores de la colonia Pengo San Miguel, del distrito de Los Cedrales, deberán esperar una semana más para que la Cámara de Diputados trate el proyecto de préstamo destinado a diversas obras de gran envergadura en todo el territorio nacional. El tema ya estaba incluido en el orden del día de la sesión del pasado martes, pero debido a otros temas que fueron priorizados, no entró para el debate, por lo que la espera se alarga, pese a que todo indica que se cuenta con los votos necesarios para aprobar.
El préstamo en cuestión es de US$ 75 millones y corresponde a un contrato de crédito con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que será destinado a financiar el Programa de Mejoramiento de la Conectividad Rural. El paquete incluye varias obras de gran envergadura en todo el territorio nacional, entre los que se encuentra en tan anhelado puente sobre el Río Monday, para unir a los municipios de Los Cedrales y Minga Guazú, dejando atrás la precaria y peligrosa balsa que se utiliza hasta la actualidad.
Rosa Domínguez, integrante de la comisión de Pengo San Miguel, durante su visita por Radio La Clave, comentó que viajaron a Asunción para participar de la sesión ordinaria, pero finalmente el tema no fue tratado, por lo que deberán volver la próxima semana.
La misma dijo que a pesar de no haberse tratado, estar presente en la Cámara Baja vale para que sigan realizando el lobby pertinente, que les ayude a reunir los votos necesarios para la aprobación del préstamo. “A pesar del gasto y el sacrificio que implica, nosotros estamos marcando presencia y la idea es lograr como sea que el puente sea una realidad para nuestra comunidad”, expresó.
La misma recordó la lucha de sus abuelos y padres para lograr la construcción de la pasarela, indicando que muchos de ellos hoy ya no están, pero que el legado quedó. “Nada de esto iba ser posible sin esa lucha que ellos iniciaron hace más de 30 años. Lamentablemente varios ya no están, pero en honor a ellos y los que siguen, esta lucha no puede parar. Aunque sea por el hartazgo de vernos y escucharnos, nos tienen que construir este puente”, afirmó.
Actualmente la balsa se encuentra en funcionamiento, pero en condiciones cada vez más precarias, lo que significa un enorme riesgo para quienes constantemente la utilizan. Ya fue reparada en varias ocasiones. “Antes no tenía miedo de usar la balsa, pero ahora sí ya tengo, porque está prácticamente destruida, cada tanto se descompone y es un riesgo permanente. Viene funcionando hace más de 30 años y ya es hora que haya un puente decente”, reclamó.