
La histórica disputa territorial entre Ciudad del Este y Presidente Franco volvió a encenderse tras la instalación de carteles que marcan los límites entre ambas ciudades. Lo que en principio debía servir para dar claridad a los vecinos derivó en un nuevo enfrentamiento político. La comuna franqueña procedió a colocar 12 carteles en distintos puntos conflictivos de la frontera distrital. Los indicadores señalan el inicio y fin de cada ciudad, citando la Ley 776/79.
Los barrios más afectados por la disputa son Fátima, San Roque, Santa Ana y el Área 4, zonas densamente pobladas donde los contribuyentes viven en una permanente incertidumbre, pues no saben a qué comuna deben pagar sus impuestos, ni qué municipalidad debe hacerse cargo de la reparación de calles, la provisión de servicios básicos o la atención a reclamos vecinales.
“Tenemos que saber dónde comienza y dónde termina Franco. En Los Cedrales no hay problema, pero en barrios como Fátima la situación es insostenible. “Nadie invierte en mejoras porque Ciudad del Este y Pdte. Franco se pasan la pelota”, expresó Luis Fernando Vargas, concejal franqueño, quien además recordó que el caso sigue en manos de la Corte Suprema de Justicia.
Por su parte, el concejal de Ciudad del Este, Richard Alfonso, retiró uno de los carteles, hecho que fue calificado como “acto de vandalismo” por las autoridades franqueñas. El edil defendió su accionar argumentando que los carteles se basaban en una ley que ya no tiene validez. “La Ley 776/79 fue declarada inaplicable por la Corte Suprema. No puede utilizarse para marcar límites ni para avanzar sobre territorio de Ciudad del Este”.
El diferendo entre ambos municipios no es nuevo. Según Vargas, los primeros roces datan de la década del 70, cuando una ley delimitó las jurisdicciones, pero con el tiempo las autoridades locales interpretaron de manera distinta su aplicación.
Durante la administración del exintendente esteño Javier Zacarías, la tensión se profundizó, y desde entonces las municipalidades no lograron un acuerdo definitivo. Diversos intentos de diálogo fracasaron, incluido el más reciente bajo el mandato del destituido intendente Miguel Prieto.
“El barrio Fátima, por ejemplo, es muy populoso, con mucha gente que paga impuestos, pero no hay claridad sobre a qué comuna corresponde. Eso es perjudicial para todos, porque ni Franco ni Ciudad del Este pueden recaudar ni invertir en mejoras”, sostuvo Vargas.
La falta de definición legal provoca que los servicios básicos en los barrios limítrofes estén en condiciones deplorables. Vecinos de Fátima y Santa Ana reclaman por calles intransitables, falta de iluminación y abandono de espacios públicos. “Los que sufren son los pobladores. No hay asfaltado, no hay mantenimiento de calles, porque cuando uno reclama a Franco, dicen que es de CDE, y cuando se va a la comuna esteña, responden que corresponde a la franqueña. Así no se puede vivir”, lamentó Vargas.
Con el relevo en la intendencia esteña, ahora a cargo de María Portillo (PLRA), se abre un nuevo escenario para el diálogo. Vargas expresó su intención de retomar conversaciones, aunque la crispación actual amenaza con enfriar cualquier intento de acercamiento.
FUENTE: DIARIO LA CLAVE