
En Ciudad del Este actualmente se registra un quiebre estratégico que compromete cualquier posibilidad de construir una verdadera alternativa nacional para las elecciones presidenciales de 2028. El modelo de unidad amplia, ejemplar y exitosa que se erigió el 9 de noviembre —cuando liberales, cruzadeños, independientes, sectores de izquierda y el movimiento YoCreo se unieron para llevar al triunfo a Daniel Pereira Mujica con más de 70.000 votos— acaba de ser destruido por la decisión del PLRA y Cruzada Nacional de formalizar una alianza, luego de que los liberales no llegaran a un acuerdo satisfactorio con YoCreo, cuyos referentes también se mostraron inflexibles e intransigentes para llegar a un acuerdo que permita dar continuidad al pacto con el partido liberal.
Mientras la ciudadanía volvió a demostrar que la unidad opositora inspira, motiva y moviliza, la dirigencia partidaria da un mensaje contrario: inmadurez política, cortoplacismo y una incomprensible renuncia a un esquema que funcionó a la perfección. La experiencia del 9 de noviembre demostró que cuando la oposición se junta, el resultado es contundente: el coloradismo quedó relegado a poco más de 30.000 votos, pese a una chapa unificada entre Honor Colorado y Añetete. Pero cuando la oposición se divide, la ANR —que sí tiene infraestructura, recursos y disciplina electoral— vuelve a ser la principal beneficiada.
El pacto, a ser firmado en breve, establece un reparto de cargos para 2026: el PLRA se queda con la candidatura a la Intendencia y se arma una lista conjunta para la Junta Municipal. En la práctica, esta maniobra rompe el frente que llevó a Pereira Mujica al poder y reconfigura el tablero en contra de la oposición. En vez de consolidar un bloque que pueda sostener al intendente y proyectar un modelo exportable al resto del país, el PLRA y Cruzada apuestan a una alianza que fragmenta y debilita, luego de que los liberales no hayan llegado a un acuerdo con YoCreo, cuyos líderes también se habrían mostrado intransigentes para hacer concesiones.
RETROCESO POLÍTICO QUE FAVORECE A LA ANR
Los analistas coinciden: la ruptura de la fórmula ganadora del 9 de noviembre es un regalo para el Partido Colorado, que ahora vuelve a competir en un escenario donde el voto opositor se divide en tres bloques: YoCreo, con Daniel Pereira Mujica, respaldado por Miguel Prieto. Alianza PLRA–Cruzada Nacional, con un candidato liberal sostenido por la estructura cruzadeña. ANR, que llegará con su maquinaria electoral intacta y con posibilidades reales de recuperar el poder municipal.
En 2025, el coloradismo quedó a casi 40.000 votos del vencedor. Pero con la oposición dividida, ese margen desaparece. Una disputa tripartita, sin unidad opositora y sin un liderazgo consensuado, abre la puerta para que la ANR regrese al gobierno municipal después de casi una década.
La consecuencia no es solo local. El 9 de noviembre en Ciudad del Este se convirtió en un laboratorio político: demostró que la única fórmula capaz de derrotar a la ANR es una unidad amplia, pragmática, multicolor y sin sectarismos. Esa experiencia permitió proyectar, por primera vez en años, un método replicable a nivel nacional para disputar la Presidencia en 2028. El panorama queda así: tres fuerzas sin garantías de victoria, un coloradismo nuevamente competitivo y un modelo opositor exitoso que quedó pulverizado por ambiciones cortas y estrategias sin visión de país.