
Buscando brindar un servicio que cumpla con el principal objetivo del Programa Hambre Cero, llegando a miles de niños con un almuerzo saludable, en la Escuela Juana María de Lara se cuenta con un riguroso sistema de preparación de alimentos que incluye la desinfección y limpieza profunda del lugar y todos los utensilios a ser utilizados. Además, ya está en vigencia un plan que busca instalar la “cultura de la ensalada” en los menores, atendiendo que aún es una porción “resistida” por un sector.
La Lic. Alessandra Rivera, nutricionista y encargada de la empresa Comepar, del programa Hambre Cero en la escuela Juana María de Lara, indicó que la receptividad de los alumnos a los alimentos es muy buena, al menos eso lo demostraron en las primeras semanas.
La misma se encarga de controlar de cerca los trabajos que realizan las cocineras y sus ayudantes, acompañando el proceso de elaboración del almuerzo. Comentó que el único inconveniente que aún tienen se da en el consumo de las ensaladas, puesto que la mayor parte de los niños prefieren no consumirlas, siendo el ítem que más sobras registra.
Pese a ello, la indicación es de seguir sirviendo, acompañado de un plan de educación y concienciación dentro y fuera de la escuela, es decir, no solo con los estudiantes, sino que también con los docentes y padres. “Vamos seguir insistiendo, es una cuestión arraigada en nuestra cultura, en todos los ámbitos, pero se puede cambiar, basta que se inicie y apoye en las casas, donde todo empieza”, acotó.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA