
Viviana Segovia, especialista en Gestión de Personas de Noval Consultora RRHH.
Jóvenes pierden cargos laborales antes de postular por no saber elaborar un CV
En el competitivo mundo laboral actual, muchos candidatos ni siquiera llegan a disputar un cargo simplemente por no saber elaborar un currículum vitae adecuado. Un CV mal diseñado puede cerrar puertas antes de que el postulante tenga la oportunidad de mostrar su experiencia y talento.
Según Viviana Segovia, especialista en Gestión de Personas de Noval Consultora RRHH, “el currículum debe mostrar de manera clara y rápida por qué una persona es candidata ideal. Muchos pierden oportunidades porque su CV no comunica correctamente su perfil, incluso antes de ser considerados para una entrevista”.
Entre los errores más frecuentes que impiden que los candidatos lleguen al cargo están:
No adaptar el CV al puesto, es decir, “enviar el mismo documento a distintas ofertas demuestra desinterés y falta de enfoque.” Cada cargo exige resaltar las competencias, logros y experiencias más relevantes para esa posición específica. Un CV genérico puede ser descartado de inmediato, sin importar la preparación del postulante”, indicó.
Información irrelevante o excesiva, con hobbies que no aportan, cualidades subjetivas difíciles de medir o trabajos antiguos saturan el documento y distraen del contenido realmente importante. Incluir datos como estudios iniciales poco relevantes o experiencias que no aportan valor actual solo perjudica al candidato.
ERRORES ORTOGRÁFICOS Y MALA REDACCIÓN
Faltas de ortografía, puntuación confusa o frases poco claras proyectan descuido y falta de profesionalismo. En un proceso de selección rápido, un CV mal escrito puede eliminar al candidato antes de que tenga la oportunidad de explicarse o mostrar su verdadero potencial.
Utilizar fotografía inapropiada también juega en contra. “Imágenes con filtros, fondos desordenados o retoques exagerados afectan la percepción de seriedad y credibilidad. Una foto profesional, con vestimenta adecuada y fondo neutro, refuerza la confianza del reclutador y proyecta coherencia con la identidad profesional”, acotó.
DISEÑO DESORDENADO
Documentos difíciles de leer, con exceso de colores o tipografías poco legibles, restan claridad y dificultan que la información relevante destaque. Segovia aconseja un formato limpio, organizado y visualmente claro, que permita que el reclutador identifique rápidamente las competencias y logros más importantes.
En definitiva, un CV mal elaborado puede impedir que un candidato siquiera compita por el cargo, sin importar su experiencia o habilidades. Adaptarlo al puesto, cuidar la redacción, la presentación y proyectar profesionalismo es la diferencia entre avanzar en el proceso de selección o quedarse fuera desde el primer vistazo.