
El presidente de la Asociación de Faenadores de Ciudad del Este y Gerente Comercial del Supermercado La Moderna, Simón Ortíz, salió al paso de las acusaciones que envuelve a la empresa de su familia, acusada de haber ingresado al país unos 1.500 kilos de carne de contrabando. El mismo afirma que se trató de un operativo de mala fe, ya que ni siquiera les dieron tiempo de juntar los documentos. Esto se da tras el polémico operativo conjunto de la DNIT, el Senave y la Policía Nacional, en que decomisaron el producto que se encontraba en un camión dentro del mencionado supermercado.
Para los afectados, se trató de un procedimiento arbitrario, atendiendo la rapidez con que los intervinientes afirmaron que se trataba de contrabando, a pesar que la carne presentaba características de haber sido recientemente faenada.
Simón Ortíz, Gerente Comercial del supermercado La Moderna, indicó que este tipo de intervenciones afectan directamente el esfuerzo y el trabajo de toda una vida, ya que no sólo puso en duda la calidad de la carne que ofrecen en el local, sino que afirmaron que se trata de contrabando. “El origen de los productos es nacional, tenemos la guía de traslado del ganado vacuno que llega al matadero, todas las boletas de faena y las facturas por ese servicio. Presentamos todas las documentaciones y con eso nos entregaron de vuelta la mercancía”, comentó, afirmando que se sienten afectados. “Queremos que nuestros clientes estén tranquilos y seguros de la calidad de nuestros productos, cumplimos todas las normas sanitarias legales al pie de la letra”.
Ortíz afirmó que los intervinientes prácticamente no dieron tiempo de reunir todos los documentos, que en ese momento se encontraban dispersos. “Esos papeles estaban esparcidos en la oficina, en la matadería y en el camión transganado, y ellos nos dieron diez minutos para presentarlos”, indicó. Al no lograr juntar a tiempo, toda la carne fue llevada hasta el depósito de la Aduana de Ciudad del Este.
La situación despertó la indignación de los miembros de la Asociación de Faenadores de Alto Paraná, quienes se manifestaron en el microcentro de la ciudad y llegaron hasta la Aduana exigiendo la liberación de la carne decomisada, ante una acción que calificaron como persecución. Argumentaron que los documentos fueron presentados posteriormente.
El gerente comercial del supermercado afectado, explicó que cuentan con producción ganadera propia, pero que en este caso, se trató de una compra realizada de un establecimiento del Alto Paraná, faenado en un matadero del barrio Don Bosco. “De ahí se trajo la carne que estaba a punto de bajarse a la cámara frigorífica. Cuando ellos hablan de cadena de frío mienten descaradamente, porque estábamos trabajando y manipulando carne fresca recién salida de un matadero. Los camiones térmicos sin motor están habilitados por Senacsa para transportar carne fresca hasta 60 kilómetros sin resfriar y en su destino ingresan en la cámara frigorífica”, explicó.
En otro momento, recordó la ordenanza municipal que habilita 90 kilómetros para que quienes comercializan carne, hagan sus entregas en camiones térmicos adecuados, sin la necesidad de tener motor de frío. “Ya tuvimos dos casos con otros asociados, por el mismo problema incautaron y después de mucho pelear devolvieron la carne y el camioncito en cinco días”, acotó.
Finalmente, Ortíz dijo que los intervinientes no conocen las normas que regulan este tipo de trabajo y que incluso su accionar puede ser considerado de mala fe.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA