
El multimillonario negocio de los fármacos adelgazantes elaborados a base de tirzepatida se consolidó con fuerza en Ciudad del Este, donde crecen las denuncias contra el laboratorio Indufar, señalado por no solo producir el medicamento a gran escala, sino también por controlar directamente su comercialización mediante una red de farmacias vinculadas a su estructura. Empresarios del sector farmacéutico denuncian que el laboratorio habría montado un esquema que concentra toda la cadena del negocio, desde la fabricación del producto hasta su venta directa al consumidor final, desplazando a farmacias independientes y alimentando un lucrativo mercado transfronterizo impulsado principalmente por compradores brasileños, todo bajo la mirada cómplice de la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (DINAVISA), institución cuyo titular, Jorge Iliou Silvero, reaccionó molesto ante publicaciones periodísticas, amenazando inclusive con acciones judiciales contra medios de prensa.
La tirzepatida es un medicamento originalmente utilizado para el tratamiento de la diabetes, pero que se volvió mundialmente famoso por su efecto para la reducción de peso. En la frontera entre Paraguay y Brasil el producto se transformó en un auténtico “negocio de oro”, impulsado por miles de compradores brasileños que cruzan diariamente a Ciudad del Este para adquirir el fármaco.
De acuerdo con denuncias de comerciantes y farmacéuticos del microcentro esteño, Indufar estaría fabricando el medicamento en cantidades masivas, gran parte de las cuales terminaría abasteciendo al mercado brasilero, donde existen restricciones para su comercialización.
El constante flujo de compradores provenientes del vecino país convirtió a la capital del Alto Paraná en uno de los principales centros de abastecimiento de este tipo de medicamentos en toda la región. Pero lo más grave, según denuncian actores del propio sector farmacéutico, es que nadie controla realmente cuánto se produce, cuánto se distribuye ni cuánto se vende de estos medicamentos en Paraguay.
PRODUCTOR, DISTRIBUIDOR Y VENDEDOR
Lo que más polémica genera en el mercado farmacéutico es que Indufar no solo produciría el medicamento, sino que también controlaría parte de la cadena de distribución y venta mediante farmacias vinculadas directamente a su estructura comercial.
Según comerciantes del sector, el laboratorio produce el medicamento y luego lo coloca directamente en estas farmacias, eliminando intermediarios y obteniendo ventajas comerciales que otros establecimientos no tienen.
Este esquema permitiría ofrecer precios más bajos y captar una mayor cantidad de compradores, desplazando progresivamente a las farmacias independientes. Para empresarios del rubro, el modelo representa una integración total del negocio farmacéutico, donde un mismo grupo controla la fabricación, la distribución y la venta final del producto. “Cuando el productor también se convierte en vendedor directo, el mercado deja de ser competitivo”, señaló un comerciante afectado, quien pidió mantener su identidad en reserva.
HIJOS DEL PROPIETARIO DE INDUFAR TAMBIÉN APARECEN EN EL NEGOCIO
Según versiones provenientes del propio sector comercial de Ciudad del Este, los hijos del propietario del laboratorio Indufar, encabezado por Humberto Simon Majul, también estarían involucrados directamente en el negocio, participando activamente en la comercialización del producto.
Las fuentes señalan que el esquema no solo apuntaría al mercado paraguayo, sino que gran parte del negocio estaría orientado al Brasil, donde la tirzepatida es altamente demandada. Incluso circulan versiones de que el producto estaría siendo vendido directamente a compradores brasileños, lo que explicaría el flujo permanente de turistas comerciales que llegan a Ciudad del Este en busca del medicamento.
DINAVISA EN EL CENTRO DE LAS CRÍTICAS
En medio de este escenario, el papel de Dinavisa quedó bajo fuertes cuestionamientos. Sectores vinculados al rubro farmacéutico sostienen que la institución no estaría realizando controles efectivos sobre la producción, fabricación ni comercialización de los medicamentos elaborados con tirzepatida.
La situación se agrava si se considera que el organismo sanitario es justamente el encargado de regular, fiscalizar y supervisar el mercado de medicamentos en el país. Sin embargo, pese a la magnitud del negocio y a las denuncias existentes, no se conocen operativos concretos ni investigaciones públicas sobre el volumen de producción ni sobre la trazabilidad del producto.
EN VEZ DE INVESTIGAR, AMENAZAN A LA PRENSA
Las críticas se intensificaron luego de que Dinavisa emitiera un comunicado institucional en el que rechazó las versiones que la vinculan con presuntos esquemas irregulares y advirtió que podría accionar judicialmente contra publicaciones consideradas “temerarias”.
Para diversos sectores, el documento oficial resultó más orientado a intimidar a los medios de comunicación que a esclarecer las denuncias. Además, el comunicado no desmiente puntos centrales de las investigaciones periodísticas, como la existencia de farmacias vinculadas al negocio ni la concentración de ventas de tirzepatida en el microcentro de Ciudad del Este.
Para comerciantes y empresarios del sector farmacéutico, el problema central radica en que el mercado de medicamentos adelgazantes en Paraguay parece funcionar prácticamente sin control real. Las denuncias apuntan a que Dinavisa no estaría fiscalizando adecuadamente la producción, la distribución ni la venta del fármaco, lo que abre la puerta a un negocio multimillonario con nula supervisión estatal.