
El concejal municipal Hugo Mendoza anunció que en la primera quincena de agosto lanzará oficialmente su candidatura a la intendencia de Presidente Franco, bajo el sello del Movimiento de Integración Regional Paranaense (MIRP). La decisión representa un abierto desafío a la “Concordia Colorada”, fórmula de unidad impuesta por las cúpulas partidarias que ungió al también concejal Luis Gallardo como candidato colorado, sin consenso ni encuestas previas.
“Vamos a constituir una opción electoral con identidad propia, sin entrar en conflicto con ningún otro movimiento, pero respetando a los referentes y a la dirigencia de base local”, afirmó Mendoza al anunciar su postulación. Lamentó la decisión de excluir una encuesta para definir al candidato oficialista, mecanismo que inicialmente había sido acordado para dirimir entre él y Gallardo.
Según explicó, la “unidad” en torno a Gallardo no fue producto de un consenso democrático, sino de una imposición unilateral desde Asunción. “Me dijeron que ya no se justifica hacer la encuesta porque cinco concejales se unieron en torno a Gallardo. Pues entonces midamos fuerzas en las internas. Ese es el verdadero sentido de las elecciones partidarias”, apuntó.
Mendoza aclaró que mantiene una relación de respeto y colaboración con el diputado Luis “Tiki” González, quien le manifestó su respaldo para esta candidatura independiente dentro del coloradismo franqueño, por lo que en la práctica, el legislador estará dividido entre dos candidaturas durante las internas coloradas.
La precandidatura de Mendoza cuenta con el respaldo de reconocidos líderes de la comunidad, como el exseleccionador nacional de fútbol de salón Andrés “Paté” Bogado, y los exintendentes Reinerio Santacruz y Gregorio Areco. Estos apoyos fortalecen su posición como una figura con fuerte arraigo local, en contraposición a lo que considera una “candidatura oficialista impuesta desde la capital”. “El MIRP nace de la voluntad de líderes locales y del sentir de la ciudadanía, no de acuerdos de cúpula”, enfatizó Mendoza.
El malestar dentro del Partido Colorado en Presidente Franco ha ido en aumento tras la decisión de sellar una candidatura única sin consulta a la militancia. La figura de Gallardo, impulsada por un pacto entre los movimientos Honor Colorado y Fuerza Republicana, ha sido cuestionada incluso dentro de su propio entorno, especialmente por su bajo perfil como edil y la falta de propuestas visibles en más de tres años de gestión.
Recientemente han surgido denuncias contra Gallardo por presuntas ofertas de cargos públicos a cambio de apoyo electoral, lo que ha generado aún más dudas sobre la legitimidad de su candidatura. La imposición de candidaturas no es el único factor de discordia. El primer lugar en la lista de concejales ya se habría adjudicado por acuerdo político al dirigente de Honor Colorado, Arnold Ramírez, actual presidente de la Seccional Nº 214 y secretario privado del gobernador César “Landy” Torres.
Otros concejales oficialistas arrastran igualmente serios cuestionamientos. Mauricio Torres ha sido duramente criticado por su falta de seriedad —como su propuesta de declarar el 4 de junio “Día del Asado”— y por denuncias de uso indebido de recursos públicos con fines proselitistas. También fue señalado por desempeñar simultáneamente funciones en la Junta Municipal y en la Fundación Tesãi, situación que le permitiría percibir doble salario.
Miguel González, edil y empresario de seguridad, enfrenta una demanda laboral por despido injustificado y uso de documentos presuntamente falsos. Su empresa ha sido proveedora de la Municipalidad, en un claro conflicto de intereses, mientras que su pareja firmaba contratos con la comuna.
Este panorama revela un Partido Colorado local profundamente fragmentado, con sectores que ya no se sienten representados por la dirigencia tradicional. La postulación de Mendoza surge así como una alternativa ante la crisis de representatividad, apostando a la recuperación de la democracia interna y al protagonismo de las bases.
PLRA ENFRENTA SU PROPIA FRACTURA
En la vereda opuesta, el Partido Liberal Radical Auténtico atraviesa su propia fractura interna. Los festejos por el 138º aniversario de su fundación evidenciaron esta división: el evento central, encabezado por el intendente Roque Godoy y su esposa, la diputada Roya Torres, contó con escasa participación y la ausencia notoria de sectores claves como la Juventud Liberal, el tercer comité y varios referentes históricos.
Muchos de estos grupos realizaron celebraciones paralelas, dejando en evidencia el rechazo al liderazgo del matrimonio Godoy-Torres, cuestionado por denuncias de corrupción y uso clientelista de la función pública. Uno de los casos más resonantes fue el del hijo de la pareja, Elías Martín, quien habría cobrado honorarios indebidos de la comuna. Aun así, el clan político proyecta mantener el control del municipio con una eventual candidatura de Roya Torres para el 2026, movimiento que ya es calificado por críticos internos como un intento de “relevo monárquico”.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA