
Nivaldo Ourikes, conocido en el sector agropecuario como el “Rey de las estafas del campo”, suma un nuevo y escandaloso episodio a su historial de maniobras ilegales. Esta vez, fue denunciado por el robo de cientos de toneladas de granos de soja y maíz pertenecientes a la firma Agrofort S.A., en la zona de Itakyry, pero logró dar vuelta la historia, y con el respaldo del fiscal Adolfo Santander, consiguió que el representante legal de la empresa denunciante sea imputado por supuesta producción de documentos no auténticos.
El caso estalló el pasado 9 de julio, cuando Agrofort denunció que Ourikes ingresó de forma clandestina a las parcelas de la colonia Aguapé, en Itakyry, y cosechó la producción completa, remitiéndola a la firma Agro Garbin. Esta acción se dio a pesar de que dek auto interlocutorio nº 253, del 30 de mayo que había ordenado el embargo preventivo y secuestro de los granos a favor de los verdaderos propietarios. La tierra es ocupada irregularmente por Ourikes en base a un contrato de arrendamiento vencido, firmado con antiguos dueños del inmueble.
El embargo judicial fue intentado en al menos cuatro ocasiones (31 de mayo, 1, 13 y 18 de junio), pero factores climáticos impidieron completar la diligencia. Pese a ello, el 5 de julio, maquinarias de la firma A.N.R., de la cual Ourikes es socio junto con su esposa Gloria Verónica Vera, ingresaron al predio y llevaron toda la producción.
El robo fue confirmado por el propio Paulo César Garbin, dueño de la firma receptora de los granos. En su declaración ante el fiscal Fidel Godoy Florentín, Garbin señaló que compró 510 toneladas de granos a Ourikes y que estos fueron cosechados y entregados en su silo en Villar Kué, también en Itakyry. Incluso agregó que el resto de la cosecha sería destinado a otros silos y a una supuesta empresa llamada Orion, presidida por la esposa de Ourikes.
Lejos de investigar al autor del robo, el Ministerio Público terminó imputando al abogado de Agrofort S.A., acusándolo de falsificar el contrato de arrendamiento con Gervacio Galeano Coronel, legítimo dueño de las tierras, quien también terminó imputado.
La maniobra evidencia una vez más el modus operandi de Nivaldo Ourikes, aprovecharse de vacíos legales, utilizar contratos vencidos, manipular el sistema judicial y terminar volviendo la causa en contra de sus denunciantes.
No es la primera vez, pues Ourikes ya cuenta con antecedentes por invasión de inmueble ajeno, producción de documentos no auténticos, y registra denuncias por despojo en Alto Paraná e Itapúa, incluyendo el recordado conflicto con la familia Essen.
El escándalo generado por la imputación favorecedora derivará en una denuncia contra el fiscal Adolfo Santander ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. Mientras tanto, el “Rey de las estafas del campo” sigue sumando hectáreas y toneladas de granos ajenos a costa de un sistema judicial que parece funcionar a su favor.
FUENTE: DIARIO LA CLAVE