
En un escenario marcado por el contraste entre los compromisos electorales y la realidad actual, el departamento del Alto Paraná se convirtió en el testimonio vivo del distanciamiento entre las promesas del presidente Santiago Peña y las acciones concretas de su administración. A casi dos años de haber asumido la presidencia, la población del décimo departamento sigue esperando las obras y mejoras prometidas durante la campaña electoral. Mientras tanto, el patrimonio del primer mandatario y su círculo cercano experimenta un crecimiento exponencial que levanta serios cuestionamientos.
El Alto Paraná, motor económico del país y zona estratégica para el desarrollo nacional, continúa enfrentando sus desafíos históricos sin que se materialicen las soluciones prometidas. Las principales obras de infraestructura siguen en el papel, los proyectos de desarrollo industrial no avanzaron, y la modernización del sistema educativo permanece como una asignatura pendiente.
FUENTE: DIARIO LA CLAVE