
El exintendente de Ciudad del Este y líder del Partido Conciencia Democrática Nacional (YoCreo), Miguel Prieto, negó haber tocado un solo guaraní de las arcas municipales durante su administración y sostuvo que las denuncias en su contra provienen de exfuncionarios que fueron apartados por hechos de corrupción. “No toqué ni un guaraní”, afirmó, al tiempo de asegurar que no se considera una persona corrupta.
Prieto respondió también a las declaraciones de la senadora Yolanda Paredes, quien formó parte de su administración en sus inicios y que había señalado que personas cercanas a su entorno son las que denunciaron hechos irregulares. Al respecto, el jefe comunal sostuvo que esas acusaciones responden a intereses políticos de Yolanda, teniendo en cuenta que su marido, Paraguayo Cubas, también aspira a ser candidato a presidente de la oposición.
Sí reconoció que varios de los denunciantes en su contra fueron funcionarios destituidos por su administración tras detectarse irregularidades. “Son gente que yo destituí justamente por hechos de corrupción y luego comenzó a denunciarme”, expresó.
Consultado sobre acusaciones de nepotismo, Prieto admitió públicamente que tuvo un familiar trabajando en la función pública, aunque negó que se trate de un caso de corrupción o desvío de fondos. Argumentó que la persona mencionada cumplía funciones reales y que no existió enriquecimiento ilícito.
En el plano político, también se refirió al respaldo brindado a la excandidata a intendenta de Asunción, Johana Ortega. Señaló que su espacio apoyó su candidatura por considerarla la mejor opción dentro de la oposición y que, tras la derrota, respetaron las reglas acordadas. Rechazó además críticas que lo responsabilizan por el resultado electoral y defendió el derecho de su sector a participar en la construcción de alianzas.
Prieto amplió su postura hacia temas nacionales, cuestionando la situación de la Policía Nacional y la inseguridad. Afirmó que los agentes son de los peor remunerados de Sudamérica y planteó que, de estar en el Ejecutivo, fortalecería el salario y las herramientas operativas, pero con tolerancia cero a la corrupción interna. “Comisario involucrado en corrupción, directo a la cárcel”, sostuvo, al advertir que sin combatir la impunidad estructural no es posible enfrentar al crimen organizado.
También criticó la gestión del Instituto de Previsión Social (IPS), señalando que los problemas estructurales derivan de años de mala administración y corrupción. A su criterio, la impunidad genera repetición de errores y deterioro institucional. “Dinero hay, el problema es cómo se administra”, manifestó, cuestionando la inoperancia y la falta de sanciones efectivas.
Miguel Prieto reafirmó que continuará defendiendo su gestión y su proyecto político, insistiendo en que las acusaciones forman parte de una estrategia para debilitar su liderazgo y su popularidad en el escenario nacional.