
Tras la intervención y destitución de Miguel Prieto, volvieron a proliferar los negocios irregulares utilizados para estafar a turistas. La Municipalidad de Ciudad del Este, bajo la administración de la intendenta María Portillo (PLRA), reactivó los controles y procedió ayer martes al cierre de un local comercial sin denominación en pleno microcentro, por carecer de patente y violar normas básicas de protección al consumidor.
El operativo estuvo a cargo de la División de Fiscalización y Defensa del Consumidor, con apoyo de agentes de la Dirección de Orden y Seguridad, en respuesta a denuncias ciudadanas. Durante la inspección se constató que el local —ubicado en Avda. Pa’i Pérez e/ Carlos Antonio López— carecía de patente, no exhibía precios y presentaba góndolas con cajas vacías, elementos característicos de comercios utilizados para engañar a turistas.
En mayo pasado, aún bajo la gestión del destituido intendente Miguel Prieto, la comuna había iniciado una ofensiva frontal contra los denominados locales “de fachada”, vinculados a estafas y asaltos a turistas. En una sola jornada habían sido clausurados siete establecimientos que operaban sin patente, sin nombre visible y con denuncias de aplicar el conocido “golpe cuartinho”: atraer a los compradores con falsas ofertas y, una vez dentro, amenazarlos y despojarlos de su dinero.
Sin embargo, durante el periodo de la intervención municipal, las fiscalizaciones quedaron prácticamente paralizadas y varios de esos comercios reabrieron sus puertas, generando nuevamente quejas de turistas nacionales y extranjeros, principalmente argentinos.

Entre las irregularidades más frecuentes denunciadas figuran cobros indebidos, venta de productos falsificados, alteración de precios al momento del pago, negativa de reembolsos y hasta maltratos físicos y verbales. Muchas de estas quejas fueron derivadas a Defensa del Consumidor, que recomendó clausuras inmediatas.
Uno de los comercios recientemente intervenidos operaba sobre la avenida Regimiento Piribebuy sin cartel ni nombre visible, situación que la Municipalidad considera una señal grave de irregularidad, ya que impide la identificación del local y de sus responsables.
Desde Defensa del Consumidor señalaron que los procedimientos buscan proteger a la ciudadanía y dar garantías al comercio honesto. “Estos estafadores están arruinando la imagen de Ciudad del Este y perjudicando a quienes trabajan en regla. El mensaje es claro: o se adecuan a las normativas, o se clausuran”, remarcaron.

La intendenta María Portillo aseguró que los controles continuarán y se intensificarán en los próximos días: “No es una persecución. Estamos exigiendo lo mínimo: patente, habilitación, identificación del local y respeto a los derechos del consumidor. Si no cumplen, no pueden operar”, sostuvo.
El municipio exhortó a todos los comerciantes a regularizar su situación para evitar sanciones y contribuir a una ciudad más segura, confiable y ordenada. “Ciudad del Este tiene todo para ser un gran destino turístico y comercial, pero primero debemos erradicar de una vez por todas a estos empresarios inescrupulosos que empañan el esfuerzo del comercio honesto”, expresó un portavoz comunal.