
El distrito de Los Cedrales enfrenta una profunda crisis institucional tras ser reclasificado al Tercer Grupo de municipios, según lo establece el decreto nº 3931/2025, emitido recientemente por el Poder Ejecutivo. La decisión, que se fundamenta en la caída de la recaudación municipal, encendió las alarmas en la Junta Municipal, donde el grupo opositor autodenominado G5 lanzó duras críticas contra la administración del intendente Aldo Mareco (ANR), sindicado de tolerar y encubrir hechos de corrupción y pésima gestión, que hoy están pasando factura a la ciudadanía cedralense.
El descenso de categoría no es un hecho meramente técnico o administrativo. Según el G5, este retroceso es el resultado directo de la mala gestión municipal y de una serie de irregularidades financieras que durante años habrían sido ignoradas o minimizadas por el jefe comunal. Entre los antecedentes más graves se encuentran casos de doble facturación y la existencia de una “caja paralela” de recaudación en el municipio, detectados durante el año 2024.
En aquel entonces, en lugar de asumir la responsabilidad, el intendente Mareco culpó a funcionarios subalternos, a quienes sumariamente sancionó, intentando desviar la atención de su rol como cabeza del Ejecutivo municipal. A esto se suma un hecho aún más delicado: Mareco está siendo procesado por un supuesto caso de lesión grave, denunciado por una exfuncionaria municipal que lo acusa de agresión física. La investigación sigue abierta y representa otro punto crítico en el descrédito de su administración.
IMPACTO DIRECTO
EN LOS SERVICIOS
La recategorización de Los Cedrales como municipio del Tercer Grupo implica una significativa reducción del presupuesto proveniente del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), especialmente en conceptos clave como royalties, impuesto inmobiliario y FONAE. Esto significa menos recursos para infraestructura, salud, educación y programas sociales, golpeando duramente a una comunidad que ya viene sufriendo por la falta de obras y servicios básicos.
Uno de los efectos colaterales más graves de esta medida es también la reducción en la cantidad de concejales municipales, que pasa de 12 a 9, afectando directamente a la representación plural y democrática en la Junta Municipal.
A través de un comunicado oficial, los cinco concejales que integran el G5 —Armando Barreto, Graciela Toigo, Heriberto Morínigo, Wilson Brítez y Eduardo Duarte— expresaron su “profunda preocupación” por el descenso de categoría y señalaron que esta situación es consecuencia de una administración marcada por la opacidad y la falta de previsión.
“¿Cómo llegamos a esta situación? ¿Qué factores administrativos, económicos y políticos nos llevaron a perder categoría como municipio? ¿Por qué la administración municipal no advirtió a tiempo esta caída presupuestaria y no tomó las medidas necesarias para evitarla?”, cuestionaron en el documento.
En su comunicado, el G5 solicita de manera formal al intendente un informe técnico y financiero detallado que permita esclarecer los motivos concretos detrás de la reclasificación. Además, exigen transparencia total en el manejo de los recursos públicos, especialmente en lo que refiere a royalties, FONAE y recaudación tributaria.
Entre sus propuestas inmediatas figuran: La conformación de una mesa técnica intersectorial para diseñar un plan urgente de recuperación financiera. Control institucional firme pero constructivo desde la Junta Municipal. La apertura de espacios de diálogo y la exigencia de resultados concretos en beneficio de la comunidad.
La clasificación de los municipios paraguayos se realiza con base en criterios presupuestarios y de capacidad operativa. El Primer Grupo está conformado por las ciudades con mayor dinamismo económico, como Asunción, Ciudad del Este, Luque o San Lorenzo. En el otro extremo, el Cuarto Grupo representa a los municipios con menores recursos.
Con la nueva clasificación, Los Cedrales se suma al Tercer Grupo, que incluye una gran cantidad de municipios con presupuestos intermedios, muy por debajo de lo que el distrito recibía anteriormente. Esta caída puede tener efectos acumulativos devastadores si no se logra revertir el deterioro financiero y administrativo de forma rápida y coordinada.