
Las casaquintas son habilitadas inicialmente como viviendas particulares, pero al poco tiempo son ofrecidas para alquiler con tarifas varias.
En Pdte. Franco proliferan casaquintas que no están habilitadas oficialmente
En los últimos tiempos, la aparición de sitios destinados para el esparcimiento ha aumentado de manera considerable en el departamento, especialmente en el municipio de Pdte. Franco. Varias de ellas son habilitadas en carácter de residencias privadas con piscinas y quinchos, pero al poco tiempo ya están funcionando como casaquintas, ofreciendo diversos tipos de servicios, especialmente por las redes sociales, cobrando diferentes tipos de tarifas.
Ante esta situación, en el año 2023, la Municipalidad de Pdte. Franco elaboró y puso en vigencia la Ordenanza Nº 51/23 que regula la habilitación de las mismas, a fin de garantizar la seguridad y el bienestar de quienes requieren del servicio.
El director de Recaudaciones de la municipalidad, Lic. Juan Areco, indicó a través de Radio La Clave, que en los últimos años han proliferado las llamadas casaquintas, que en su gran mayoría no están habilitadas oficialmente.
Explicó que los contribuyentes llegan hasta la institución con sus planos y planillas, en los que figuran un quincho con una piscina como parte de sus viviendas supuestamente para uso familiar, pero al poco tiempo ponen en alquiler. “Es un tema bastante vidrioso y delicado, porque se trata de una práctica muy escalada en los últimos tiempos, por eso se tuvo que reglamentar hace algunos años. Esto se proliferó bastante, la denominación de casa quinta tiene un tratamiento especial a partir del año 2023, los otros locales están habilitados como casa de eventos o según la declaración que realizan”, explicó.
El funcionario indicó que la ordenanza cataloga y clasifica como casa quinta a estos lugares, pero tienen que cumplir una serie de requisitos y exigencias para poder funcionar. “Cualquiera que desee habilitar una casaquinta lo puede hacer en Pdte. Franco, pero debe retirar de la municipalidad una copia de la ordenanza donde están explícitamente todos los requerimientos, de esa manera nosotros podemos regular esas prácticas”, acotó.
Entre las exigencias establecidas está el mantener una distancia mínima de 300 metros de escuelas, salones velatorios, cementerios, escuelas, colegios e iglesias y 100 metros del vecindario colindante. El espacio debe ser bastante amplio, ya que las normas establecen que todos los vehículos deben estacionar dentro del predio. “Son bastantes los requisitos, pero se pueden habilitar siempre y cuando estén catalogadas como casaquintas de índole comercial. Hay casas particulares con explotación comercial, habilitan un quinchito con una piscina que no siempre también se declara, porque a veces se instalan después. Con el tiempo se van distorsionando, abriendo un portón mayor como entrada al público y como es rentable atendiendo la alta demanda, la gente se aviva”, dijo.
Con esta acción, la comuna deja de recaudar por patente comercial, pero lo más preocupante es la seguridad de quienes alquilan los espacios, que en su mayoría no cuentan con sistemas de seguridad y mucho menos personal para salvataje.