


Los pacientes que buscan atención médica en el Hospital Regional sufren a diario la presencia de adictos, ebrios y ladrones en el lugar. Ayer de mañana, amanecieron como cinco personas durmiendo en colchones sobre el piso y se vio que había latas de cervezas y caña en el sitio. La situación es recurrente y ninguna entidad del Estado actúa, y los que acuden al nosocomio deben lidiar con el desagradable momento de respirar ambiente de alcohol mientras esperan su turno con el profesional de blanco.
Los indigentes instalados en los pasillos y salas de espera del Hospital Regional se multiplican, ya que no existe control ni seguridad que los ahuyenten. Casi en cada semana surgen nuevas denuncias de malestar porque su presencia no representa confianza para nadie. Es más, ya se registraron hurtos de celulares, cargadores, calzados y otros elementos de uso personal de los usuarios y no se vio una gestión que resulte efectiva para la gente.
En el amanecer de ayer, se pasaron del colmo; al parecer, se juntaron en la sala de admisión y bebieron bebidas alcohólicas en una ronda de “amigos”. Los colchones que usaron, se piensa que fueron productos de robos a los familiares de pacientes, y amanecieron durmiendo en la sala de espera, borrachos aparentemente. Algunos ciudadanos expresaron su malestar por la situación y calificaron de inapropiada que se siga permitiendo en el centro asistencial.
Periodista de La Clave estuvo averiguando con los directivos del centro asistencial sobre el caso. La directora Kathia Ayala refirió que está coordinando con la sede policial cercana un trabajo al respecto. Por su parte, el administrador de la Región Sanitaria, Marcelo Giménez, comentó que a diario se procede a expulsarlos del lugar, pero al caer la noche ya vuelven a instalarse en el sitio.
URGENTE
Urge el apoyo de otras instituciones para lograr erradicar a los marginales del lugar; la Policía procede a interrogarlos y no los retiene si no cuentan con orden de detención. Las denuncias por hurtos de objetos menores no son elementos suficientes para que el Ministerio Público actúe. Es más, algunas quejas formuladas en la comisaría jurisdiccional ni siquiera pueden sindicar a algunos por falta de evidencias; los indigentes son hábiles en no dejar rastros, señalan.
Funcionarios del hospital alegaron que las personas señaladas se mantienen en el sitio porque tienen limosnas, colchones hurtados, reciben comidas por parte de algunas organizaciones religiosas y, de cualquier forma, generan dinero para comprar sus vicios. Se necesita que algunas entidades municipales o departamentales se hagan cargo de los rubros para contratar personal de seguridad para velar por los enfermos de escasos recursos que recurren al nosocomio.
FUENTE: DIARIO LA CLAVE