
Las familias que fueron llevadas desde el distrito de Ñacunday a la colonia Santa Lucía de Itakyry, reclaman que no cuentan con parcelas extensivas para el cultivo y que nunca obtuvieron una respuesta del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra a sus sucesivos reclamos, por lo que advierten que en los próximos días harán una protesta frente a la sede del ente en Asunción.
Hace 11 años que los llamados “carperos” fueron llevados desde la zona sur del Alto Paraná hasta el distrito de Itakyry, al norte del departamento. En total fueron 565 familias, de las cuales 120 no accedieron a tierras para cultivos. Juan Noguera, poblador de Santa Lucía, explicó que todas las veces que reclamaron al Indert recibieron como respuesta “vamos a ver”, pero nunca se hizo nada.
Añadió que tenían parcelas en la comunidad Punta Pistola, perteneciente a Santa Lucía, pero fueron despojados del terreno. “Son 300 hectáreas que forman parte de nuestra comunidad, pero en el año 2017 nos sacaron de ese lugar y le dieron a empresarios cigarrilleros, desde entonces estamos sin tierras para sembrar”, insistió el poblador.
Muchos afectados se rebuscan en la zona urbana de Itakyry y distritos vecinos, pero no hay muchas opciones de fuentes laborales. Quienes consiguen un trabajo abandonan sus casas en la colonia. Además existen familias que tuvieron que dejar definitivamente la zona, debido a la falta de fuente de ingresos, según explicaron los pobladores.
DESIDIA DEL INDERT
Según Noguera, los sucesivos titulares del Indert nunca respondieron los pedidos de nuevas parcelas para las 120 familias que están a la deriva. Para hoy estaba prevista la presencia del titular del ente Francisco Ruíz López, en un acto de entrega de títulos de Itakyry, pero la actividad se pospuso para la semana venidera.
“Nosotros nos estábamos preparando para hablar con él en ese acto, pero el intendente nos avisó que no se hará este viernes (hoy), no nos dieron una fecha exacta para el acto, pero si no viene a la zona o no responde a nuestro nuevo pedido, ya nos decidimos en ir hasta Asunción, frente al local del Indert y acampar ahí, hasta que nos den una respuesta”, advirtió Noguera.
Cuando a mediados del año 2014, los carperos de Ñacunday fueron llevados a Santa Lucía, el compromiso del Indert fue brindar asistencia integral a las familias reubicadas para permitir el inicio de una nueva etapa, con provisión de sistemas de agua potable, luz, puesto de salud y mecanización de parcelas productivas.
La entrega de tierras se combinó con desarrollo, con la asistencia técnica e implementación de programas de desarrollo del Indert, que se ejecuta con el propósito de reducir la cantidad de familias en situación de pobreza, de aumentar sus ingresos y lograr el bienestar de todos los pobladores de la nueva colonia.
El Indert informó que fueron entregadas parcelas mecanizadas destinadas al cultivo extensivo y otra comunitaria en el centro urbano, para el cultivo de rubros de autoconsumo, pero esto no benefició a todos. En la época, en apoyo a la producción, las familias campesinas del lugar recibieron 200 vacas y semillas, de manera a fortalecer la agricultura familiar de autoconsumo y renta.
FUERTE: DIARIO VANGURDIA