
El Gobierno Nacional presentó esta semana su proyecto de ley para la reforma estructural del sistema de transporte público, con énfasis en la modernización del servicio en Asunción y el Área Metropolitana, dejando de lado al Alto Paraná y todo el interior del país. La propuesta fue oficializada en un acto en el Palacio de Gobierno y presentada por la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, quien afirmó que el proceso “no tiene vuelta atrás”.
El plan contempla tres ejes principales. El fortalecimiento del Viceministerio del Transporte como ente regulador, la incorporación de buses eléctricos y menos contaminantes, y la mejora de la infraestructura vial urbana. Además, se prevé la implementación de integración tarifaria, monitoreo digital en tiempo real, mayor planificación urbana, incentivos laborales y la separación entre la adquisición de flotas y la operación del servicio.
Sin embargo, hasta el momento, la iniciativa se centra exclusivamente en Asunción y su entorno, sin incluir a otras regiones del país en las fases iniciales de la reforma. Departamentos como Alto Paraná, pese a su relevancia económica, no figuran en la primera etapa del proyecto. En esta zona del país, el transporte público sigue operando con unidades en mal estado, sin sistemas tecnológicos ni subsidios al usuario, y con tarifas pagadas íntegramente por los pasajeros.

Cabe recordar que los subsidios al transporte en la capital, financiados con fondos públicos, se costean con impuestos aportados por contribuyentes de todo el país, incluidos los del interior, que actualmente no se benefician con esta política.
Según datos oficiales, el Alto Paraná es uno de los principales generadores de ingresos tributarios del Paraguay y el segundo departamento más poblado. Pese a eso, los servicios de transporte no son objeto de mejoras sustanciales en los últimos años.
Hasta el momento, las autoridades no detallan un cronograma o plan específico para extender el nuevo modelo al interior del país. Tampoco se informó sobre mecanismos para mejorar el sistema actual en departamentos que, como Alto Paraná, siguen dependiendo de unidades obsoletas y operadores sin control tecnológico.
La reforma del transporte representa un cambio importante para el país, pero el desafío pendiente será su expansión a nivel nacional, con criterios de equidad territorial y sin dejar fuera a regiones clave en el desarrollo económico del Paraguay.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA