
El fiscal Alberto Torres Flores presentó imputación contra Alcides Arévalos Casco (20) por los supuestos hechos punibles de homicidio culposo, omisión de auxilio y obstrucción al resarcimiento por daños en accidente de tránsito, previstos y penados en los artículos 107 (ap. a y b), 117 (inc. 1º) y 176 (inc. 1º) del Código Penal, en concordancia con el artículo 29 (inc. 1º) del mismo cuerpo legal.
Asimismo, el representante del Ministerio Público solicitó al Juzgado Penal de Garantías la aplicación de la medida cautelar de prisión preventiva, argumentando el peligro de fuga y la conducta renuente del imputado a someterse a la justicia. El sindicado se encuentra detenido en la Dirección de Policía de Alto Paraná.
El percance fatal ocurrió el 22 de junio de 2025, alrededor de las 07:15 horas, en la intersección de la calle Nanawa y la avenida Dr. Gaspar Rodríguez de Francia, del barrio Fátima de ciudad Presidente Franco. Resultó víctima fatal la menor Erika Cristal Giménez Barreto (12).
Según la imputación, Arévalos Casco habría estado conduciendo, en presunto estado etílico, un automóvil de la marca Toyota, modelo Vitz RS, color gris, con matrícula Nº BXB-904 Py. Al realizar una maniobra indebida -cruzar la avenida sin tomar las debidas precauciones-, impactó en la parte trasera de una motocicleta Kenton, tipo para damas, chapa Nº 596 CDO Py, guiada por Luis Alberto Giménez Giménez (20), quien llevaba como acompañante a su sobrina, Erika Cristal.
A raíz del impacto, ambos ocupantes del biciclo fueron lanzados al pavimento. La menor, al caer, golpeó su cabeza contra la baranda de protección (cordón de hormigón), lo que le provocó fractura cervical, falleciendo por “traumatismo severo de cráneo encefálico”, según el diagnóstico del médico forense.
Tras el hecho, el presunto autor se dio a la fuga sin prestar auxilio a las víctimas, conducta que agravó su situación procesal. Luego de una intensa búsqueda, agentes policiales lo localizaron y detuvieron en la misma ciudad. Además, los intervinientes incautaron el rodado que habría sido utilizado al momento del accidente. Arévalos Casco se negó a someterse a la prueba de alcotest, demostrando una actitud renuente y una falta de voluntad de colaborar con el proceso investigativo.
En virtud de estas circunstancias, el Ministerio Público sostiene que existe un fundado peligro de fuga, dado que el imputado no evidenció disposición alguna para someterse a los mandatos judiciales y habría intentado eludir su responsabilidad desde el primer momento. Por ello, el fiscal Torres consideró que la única medida idónea para garantizar su sujeción al proceso y evitar la obstrucción de la investigación es la prisión preventiva.