
El distrito de Naranjal se proyecta como el futuro polo de la producción porcina con la puesta en marcha de un ambicioso proyecto que busca producir 1,5 millones de lechones al año. El plan, fruto de una alianza entre dos empresas reconocidas en el rubro, inició su primera fase de construcción de galpones en junio de este año. El intendente Edoard Schaffrath destacó que las ventajas impositivas y las bondades para la producción de granos fueron claves para atraer la millonaria inversión con foco en la exportación.
El proyecto, impulsado por una asociación entre la Granja San Bernardo, con 25 años de trayectoria en el rubro, y el grupo español Costa (Costa Food Group), representa un gran salto para la cadena porcina nacional. La iniciativa, cuya primera etapa de construcción de granjas núcleo ya se inició en setiembre, se sustenta en el establecimiento de aproximadamente 340 galpones de engorde, cada uno con capacidad para albergar 1.250 animales, y varias granjas núcleo dedicadas a las cerdas madres.
La hoja de ruta se extiende hasta 2031, año en el que se espera alcanzar el objetivo de 1.500.000 lechones producidos anualmente y una faena diaria de 5.000 cabezas. El proceso de cría está diseñado para una alta eficiencia: los lechones, tras nacer, son destetados a los 21 días y trasladados a una granja de transición por 60 días antes de pasar al engorde final. Se estima que los primeros animales listos para la faena, con un peso de entre 100 y 115 kilos, serán enviados a frigoríficos en un plazo de 18 meses desde el inicio de las operaciones.
El objetivo es la exportación. En la actualidad, los principales mercados para la carne porcina son Taiwán y Uruguay. También se suman Singapur, Chile y Argentina.
El intendente Eduardo Schaffrath señaló que la elección de Paraguay por parte de los inversores no es una coincidencia. “Contamos con las ventajas para la producción de granos en el país, así como un factor impositivo que ha sido clave para los inversores”, resaltó. Asimismo, enfatizó la importancia del clima y el suelo para la producción de alimentos balanceados, lo que a su vez demandará la instalación de silos y plantas de procesamiento de granos.
BENEFICIOS
Los beneficios de esta mega inversión se extienden directamente al municipio de Naranjal y a los productores de la zona. Se prevé una significativa generación de mano de obra local y un aumento en la rentabilidad de los labriegos asociados. Además de los réditos directos, el desarrollo de infraestructura y el dinamismo económico generado por el rubro prometen beneficios indirectos de largo alcance para el Alto Paraná.
FUENTE: DIARIO LA CLAVE