
Como ya se hace costumbre, los problemas en las escuelas públicas no dan tregua, principalmente en el Centro Regional de Educación de Ciudad del Este, donde la semana pasada se desató un escándalo por la organización de un Bingo Familiar. Esta vez, la situación se presenta en el nivel primario, donde hace tres semanas el portero que se desempeñaba en el cargo hace varios años, fue reemplazado por una nueva funcionaria. Por su parte, desde la dirección afirman que las pretensiones salariales del ex funcionario no se adecuaban a la realidad de la asociación de padres (Apacrece).
Según la denuncia arrimada a nuestro medio, a cada inicio de año escolar los padres abonan altas sumas de dinero en concepto de aportes “voluntarios”, destinados a gastos varios que ayudan al mantenimiento de la institución. Entre ellos, se incluye el salario de un encargado en la portería del mencionado nivel, otro en la entrada principal y alrededor de 12 personas encargadas de la limpieza de toda la institución.
Hace tres semanas, los padres notaron la ausencia del antiguo portero que estaba en la entrada de la escuela. Al principio creyeron que ser trataba de problemas de salud, pero con el paso de los días, el mismo ya no volvió. Al pedir explicaciones sobre la situación, sólo recibieron datos sueltos que indicaban que su contrato fue suspendido por falta de dinero para pagar su salario mensual.
Los padres afirman que no existió una comunicación o aviso oficial a la comunidad educativa, lamentando la situación, ya que la presencia del celador era una tranquilidad para todos. “El ya conocía a casi todos los estudiantes, siempre está atento a lo que pasa en el horario de entrada y salida de los chicos, no les permite salir de la escuela sin que estén con sus padres o responsables y si estaban haciendo algo malo les llamaba la atención y nos comunicaba siempre”, refirió una de las madres.
Cabe recordar que la semana pasada, otro escándalo sacudió la institución a causa de la organización de un Bingo Familiar, organizado por la ACE de la institución. Cada alumno deberá llevar cuatro cartones de 30 mil guaraníes cada, es decir, que cada estudiante deberá abonar Gs. 120.000. “El problema no es que se organice un bingo, sino que obliguen a los alumnos a vender los cartones, es cierto, todos debemos trabajar para mejorar, pero se sabe que en estas cosas al final somos los padres de vuelta los que debemos sacar de nuestros bolsillos. Dicen que no es obligatorio, pero eso es para el discurso, porque en la práctica hacen de todo para obligarnos”, explicó otra de las madres, quien asegura que el manejo de la ACE es bastante cuestionable.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA