
Tras una reunión de “conciliación”, al parecer la tranquilidad y la paz vuelven al barrio María Auxiliadora del km 7,5 Acaray de Ciudad del Este, donde moradores estaban enfrentados hace varias semanas por causa de la construcción de una caseta policial en la plaza del lugar. En la víspera, representantes de ambas comisiones se reunieron con los concejales municipales, autoridades policiales y funcionarios de varias dependencias, llegando a un acuerdo amistoso y devolviendo la calma a los vecinos.
Verónica González, titular de la Comisión Pro Plaza, indicó que la reunión fue bastante fructífera y positiva, ya que llegaron a un acuerdo con lo que se da la solución del conflicto. Explicó que muchas informaciones fueron mal interpretadas y que la comisión que preside no está en contra de la seguridad en la zona, sino que al contrario, apoya la instalación de la mencionada caseta policial.
Indicó que el problema principal se centra en la dimensión de las obras, que sobrepasaba ampliamente lo que se habló inicialmente. “Nosotros no estamos en contra de la seguridad y mucho menos de la instalación de la caseta, el único problema era la dimensión, era mucho más grande de lo que en un principio se dijo”, señaló.
Explicó que a dimensión de la plaza es de unos 7700 m² y que la construcción tendría unos 600 m², lo que supera ampliamente las dimensiones para una caseta. “Esa no es la dimensión para una caseta, sino para un puesto, e iba ocupar mucho espacio”, acotó.
Con respecto a los enfrentamientos y conflictos que se dieron en torno al caso, la misma dijo que muchas veces los ánimos se exaltan y que en medio del nerviosismo hacen cosas que no están bien, pero que la caseta en sí no fue derribada, sino en partes, ya que lograron evitar que pase a mayores. Explicó también que tras la reunión de ayer, se decidió de mutuo acuerdo reducir el terreno donde será construida la caseta, quedando en un solo terreno de unos 12×15 metros. “Ahora esperamos que se pueda trabajar todos juntos, unidos por el bien de la zona, como siempre. Esto es lo que esperamos hace tiempo, devolver la paz y tranquilidad”, finalizó.
Por su parte la concejal Alison Anissimoff, indicó que la reunión fue más que positiva, ya que no sólo se dio un acuerdo entre las comisiones que estaban enfrentadas, sino que también existió una armonía entre los concejales de las distintas bancadas. “Llegamos a un punto medio, obviamente ambas partes tuvieron que ceder, pero parece que hay más un problema de egos de algunos vecinos, pero que se ha superado”, expresó.
La edil comentó que la intención de todos es trabajar y contribuir para la seguridad en el barrio y que gracias al diálogo y la madurez se llegó a un acuerdo, en el que se construirá la caseta, pero también se dejará un buen espacio para la plaza. “La misma carta orgánica habla de unos 360 m², todo está estipulado y establecido, pero hasta que entiendan todos es un poco complicado”, afirmó.
Anisimoff comentó que la sugerencia era iniciar el proyecto con unos 300 m², siguiendo también las orientaciones de los agentes policiales que participaron del encuentro. “Los oficiales explicaron que el puesto podría subir de categoría y si en un futuro, muy por delante se requiere de mayor espacio, se vuelve a negociar. Reducimos de 600 a 360 m², si esto va subir de categoría será una nueva negociación, pero eso es en algunos años”, explicó.
Explicó también que la Junta Municipal ya aprobó los planes con los 600 m², por lo que deberán realizar modificaciones para retomar las obras que fueron suspendidas por falta de aprobación del plano. “Usamos esa vía para frenar y poder conversar porque ya había muchos problemas, iniciaron las obras, se derrumbó, había enfrentamientos, pero gracias a Dios llegamos a un acuerdo”, finalizó.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA