
Pacientes y funcionarios de la Fundación Tesai, así como trabajadores de otras empresas que utilizan las zonas habilitadas para estacionar en las inmediaciones del mencionado nosocomio, son víctimas de reiterados robos en las últimas semanas. Pese a que no se trata de artículos de alto costo, igualmente representan un perjuicio económico para los afectados, que deben comprar las piezas sustraídas de sus vehículos.
Si bien algunas de las víctimas habrían presentado la denuncia en la comisaría jurisdiccional, la mayoría prefiere “dejar pasar”, ya que eso poco o nada ha mejorado la situación.
En las últimas semanas, varios pacientes y trabajadores de la Fundación Tesai, así como de otras empresas de la zona, han reportado una serie de robos de los retrovisores de sus vehículos. Los mismos estacionan en las áreas destinadas para el efecto como las aceras alrededor del hospital y en una zona exclusiva del estadio 3 de Febrero, donde se habrían iniciado estas prácticas, que al parecer han tenido rédito para los ladrones, que en su mayoría serían indígenas y adictos que deambulan por las inmediaciones.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA