
La inseguridad vuelve a golpear con fuerza al departamento de Alto Paraná, dejando a su paso víctimas, miedo y una sensación de total impunidad. En cuestión de horas, delincuentes fuertemente armados protagonizaron una serie de asaltos que mantienen en vilo a los pobladores, mientras la Policía Nacional parece haber bajado los brazos, incapaz de frenar la arremetida criminal.
El viernes, cerca de las 13:40 horas, un local de cobranzas, instalado en una estación de servicio del emblema Shell, sobre la avenida Julio César Riquelme y calle 2000 del barrio Ciudad Nueva de Ciudad del Este, fue blanco de un violento atraco. Tres malvivientes encapuchados, vestidos con ropas camufladas y desplazándose a bordo de un automóvil, redujeron a la cajera Fátima Elisabeth Martínez Martínez (22) y al cliente Gustavo de Jesús Cáceres Aguilar (21).
Los asaltantes actuaron con precisión militar: en cuestión de segundos se apoderaron de G. 20 millones en efectivo y varias joyas, para luego huir con rumbo desconocido, dejando a las víctimas bajo un estado de shock y a la ciudadanía con una creciente sensación de indefensión.
Pero la seguidilla de golpes no se detuvo allí. Apenas una hora después, a las 14:40 horas, la delincuencia volvió a atacar, esta vez en la despensa denominada “EyD”, ubicada en el km 6 Monday, barrio San Antonio de Presidente Franco.

En el lugar se encontraban Liz Daiana González Cristaldo (26) y Eliodoro Espínola Estigarribia (38), quienes fueron intimados por cuatro asaltantes encapuchados y vestidos de negro, armados con una escopeta y pistolas. Los criminales llegaron en un Toyota Premio color plateado, y tras amenazar de muerte a los presentes, se alzaron con un botín consistente en G. 5 millones en billetes de baja denominación, G. 500 mil en monedas, una notebook, un celular y una cartera con parte del dinero sustraído
Como si fuera poco, la madrugada del sábado trajo consigo otro violento episodio. Alrededor de las 02:00, en el km 4,5 Monday de Presidente Franco, cinco hombres armados con fusiles y pistolas irrumpieron en una vivienda donde además funcionaba una carpintería.
La víctima Ever Optaciano Riveros Dávalos (46) fue sorprendida y despojada de una pistola calibre 9 mm, un rifle con capacidad de 15 tiros, dos motosierras, cadenas de uso industrial, dos taladros a batería y su teléfono celular. Los autores llegaron a bordo de un Toyota Vitz color plateado.
Los tres atracos consecutivos en menos de 24 horas exponen la creciente ola de inseguridad que azota al departamento. La población teme salir a la calle, mientras los criminales actúan con total libertad, como si se tratara de un territorio sin ley.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA