
Empresas deben aprender a lidiar con los más jóvenes.
La Generación Z y el miedo a frustrarse generan un desafío para las empresas
La dificultad de muchos jóvenes para sostenerse en un empleo y la alta rotación de personal fueron algunos de los temas abordados por el ingeniero Pedro Barreto, consultor de empresas, en entrevista con Radio La Clave 103.9 Fm, al referirse al trabajo con la Generación Z. Según explicó, uno de los principales problemas que enfrentan hoy las organizaciones es el temor a la frustración que presentan muchos de estos trabajadores.
Barreto sostuvo que una gran parte de los jóvenes no fue preparada para equivocarse ni para enfrentar situaciones adversas. “Ser consistente, hacer poquitito cada día va a ser mucho mañana. Uno debe ser constante para poder crecer cuando va a emprender o inicia un trabajo”, afirmó, al señalar que la constancia se construye a partir del esfuerzo diario y del aprendizaje que dejan los errores.
De acuerdo a distintos estudios, la Generación Z es considerada la más cómoda, ya que busca hacer más fácil lo que ya existe. Esta forma de actuar puede aportar soluciones prácticas, pero también evidencia una necesidad permanente de guía. “Se le pide ir a hacer una tarea y pasan preguntando a dónde ir, con quién hablar o qué hacer al final”, comentó, explicando que muchas veces existe miedo a equivocarse o a no cumplir con lo esperado.
CRIANZA SOBREPROTEGIDA
El consultor remarcó que la sobreprotección durante la crianza tiene un impacto directo en el desempeño laboral. No permitir la frustración, evitar el error y resolverles todo termina afectando su autonomía. Muchos llegan al trabajo sin herramientas para manejar la presión, aceptar correcciones o sostener rutinas exigentes.
También mencionó que algunos padres no permiten que sus hijos trabajen hasta finalizar la carrera universitaria, lo que provoca que ingresen tarde al mercado laboral, sin experiencia previa y con dificultades para adaptarse. “Cuando llegan al trabajo, todo les resulta nuevo y complejo”, explicó.
Barreto afirmó que las empresas deben acompañar a estos jóvenes, reforzar lo que les falta y enseñarles a enfrentar la frustración. Consideró necesario conocer el perfil de cada trabajador y mostrarle que su esfuerzo diario tiene un sentido, tanto en lo personal como para su entorno familiar y su desarrollo futuro.