
Una niña que viajaba de acompañante en una moto conducida por su hermana menor de edad, falleció tras caer en el empedrado y golpearse la cabeza.
Accidente fatal expone la irresponsabilidad de permitir que niños manejen motocicletas
La irresponsabilidad de permitir que menores de edad circulen en motocicletas se cobró el domingo una vida inocente en el barrio Ciudad Nueva del San Cristóbal. Una niña falleció tras un violento accidente de tránsito, mientras paseaba con su hermana que también es menor.
El hecho se registró alrededor de las 14:30, cuando Kemily Mikaeli Renna de Almeida (5) viajaba como acompañante de su hermana de 11 años, quien conducía una motocicleta Taiga 125 cc. Según testigos, al intentar cruzar una intersección, ambas menores impactaron contra un motocarro cuyo conductor, en un acto de irresponsabilidad, abandonó el lugar dejando a las niñas tiradas sobre el empedrado.
El golpe contra el pavimento fue devastador. La niña sufrió un fuerte trauma en la cabeza y, pese a ser trasladada de inmediato al Hospital de Santa Rita, llegó sin signos vitales. El médico forense que examinó el cuerpo determinó que la causa de la muerte fue un politraumatismo craneoencefálico cerrado, consecuencia directa del impacto.
Horas más tarde, agentes de la subcomisaría 59 lograron la aprehensión de Serafín Martínez Duarte (59), conductor del motocarro involucrado. Durante su declaración, el mismo señaló que las menores “rozaron contra la rueda de su motocarro y cayeron”, aunque los investigadores no descartan otras responsabilidades y continúan con las diligencias.
El accidente ha generado una profunda conmoción en la comunidad de San Cristóbal y un amplio repudio social. Vecinos y ciudadanos condenan la irresponsabilidad de permitir que niños circulen en vehículos motorizados, algo prohibido por la ley y que representa un riesgo extremo para la vida de los menores y de terceros.
Autoridades locales instan a los padres y responsables a respetar la normativa de tránsito y evitar que menores se suban a motocicletas o vehículos sin la debida supervisión, recordando que la negligencia en este tipo de situaciones puede tener consecuencias irreparables.
La muerte la menor deja en evidencia los riesgos de la imprudencia y la falta de conciencia sobre la seguridad vial, y constituye un llamado de atención para los padres que ponen en peligro a sus hijos.