
Durante la jornada de gobierno encabezada por la Gobernación del Alto Paraná junto a varias instituciones, representantes de la Unidad de Salud Familiar “Don Bosco I”, solicitaron la instalación de un sistema de agua potable y la construcción de un pozo artesiano, atendiendo que en el lugar no cuentan con el vital líquido apto para el consumo. Esto obliga a los funcionarios a comprar el agua, tanto para el personal como para los pacientes que llegan diariamente al mencionado puesto. El gobernador César Torres se comprometió en priorizar el pedido, incluyéndolo en una serie de obras que serán realizadas próximamente.
El Dr. Darío Romero, encargado de la mencionada USF, indicó que la gran concurrencia de gente en los días de atención integral demuestra la necesidad que existe en la zona, constituyéndose en una gran ayuda para las familias, especialmente las más carenciadas. “La necesidad en la salud es inmensa, siempre hay mucho por hacer y aquí se refleja eso. Actualmente la gente acude a sus controles y eso nos satisface, porque demuestra mayor preocupación por su salud. Los que no acuden son beneficiados con las visitas domiciliarias”, dijo.
En otro momento, señaló que el puesto de salud funciona hace aproximadamente un año, atendiendo un promedio de 1200 personas por semana. Exteriorizó que uno de los principales problemas que enfrentan es la falta de agua potable. “Lastimosamente cuando se instaló esta unidad de salud, la conexión de agua se hizo a través de una empresa privada, pero no es apta para el consumo humano. Sólo puede ser utilizado para fines de higiene y limpieza”, explicó.
FUENTE: DIARIO VANGUARDIA